Si tuviese una flor por cada momento que pienso en ti... podría caminar eternamente en mi jardín.ALFRED, LORD TENNYSON
[Fable]
—Despierta.
Tiro de las mantas y Owen trata de agarrarlas mientras se da la vuelta con un quejido agonizante.
—Mierda, Efe, ¿qué haces aquí? ¿Y por qué me despiertas como si fueras un sargento de instrucción?
—Mira, si fuera un sargento de instrucción te pitaría con un silbato al oído y te ordenaría que dieras unascuantas vueltas. —Le golpeo la pierna con el dedo índice y el pulgar, retirando el edredón al final de la cama —. Vas a llegar tarde al instituto.
Abre los ojos de golpe y mira el reloj de la mesilla de noche desvencijada.
—Ni siquiera son las siete. ¿Por qué demonios estás levantada? ¿Qué haces aquí? Pensé que volverías apasar la noche con tu nuevo novio.
Sí, bueno, yo también. Incluso había contemplado la idea de pedirle a Drew que se quedara conmigo parapoder estar aquí con Owen. Pero esa pequeña discusión arruinó todos los planes.
—Quería quedarme en casa para hablar contigo. —Me siento en el borde de la cama y doy un vistazo a sucuarto. Está hecho un desastre. No es que el mío esté mucho mejor, pero al menos no hay calcetines apestosostirados por toda la habitación y una pila de ropa sucia en el suelo que juro que me llega a la cintura—. Tienesque recoger la habitación, y pronto.
Se incorpora y se frota la parte de atrás de la cabeza.
—No puedo creer que hayas dejado tirado a tu nuevo hombre por mí. Debes querer hablar de algunamierda seria.
—¿Por qué tienes que hablar tan mal?
Parezco una madre. Debería estar acostumbrada a sus constantes palabrotas. Además, no soy quién parajuzgar. Yo también he hablado mal durante años. Fue mi primer acto de rebeldía contra mi madre y nunca lodejé.
—Dame un respiro. Tú maldices como un marinero. —Reprime un bostezo y se rasca el pecho desnudo —. ¿De qué quieres hablar?
—He estado pensando. —Arranco un hilo suelto de su desgastado edredón. Ojalá tuviera más dinero paraque nos pudiéramos comprar cosas más bonitas—. Quiero buscar otro apartamento.
Guarda silencio por un momento. Lo miro y veo la impresión y la incredulidad escritas en su cara.
—¿Quieres mudarte? ¿Y dejarme solo con mamá?
—No —sacudo la cabeza—. No, no, no. Nunca haría eso. Quiero que dejemos a mamá. Quiero que losdos vivamos juntos. —Como no dice nada, continúo—. Nunca está en casa. Siempre está con su nuevo novioy ya no tiene trabajo, así que no puede pagar el alquiler. Yo lo estoy pagando todo y, créeme, es difícil. Nocobro mucho dinero. Joder, trabajo a media jornada, aunque mi nuevo jefe está dispuesto a darme más horas.
—Eso es genial.
—Sí, pero aun así sigue siendo mucho apartamento para nosotros. Apuesto a que podría encontrar uno de dos dormitorios en un barrio mejor por menos dinero. ¿Qué te parece? ¿Quieres hacerlo?
—Iré donde tú vayas —dice, aunque percibo la duda en su voz.
—¿Pero qué?
—Pero... solo tengo catorce años. ¿No hay cuestiones legales o algo así que afecten? ¿Mamá no te tieneque nombrar mi tutora o algo parecido si me voy a vivir contigo?
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Segundas Oportunidades.
RomantikSegundas oportunidades. Atrévete a darle una segunda oportunidad al amor. Drew ha apartado a Fable de su vida porque cree que no la merece, pero no puede olvidarla. Fable ha intentado pasar página y seguir con su vida. Su madre sigue siendo un probl...
