Capítulo 8

17 0 0
                                        

Haría cualquier cosa para serlo todo para ti.¿DREW... O FABLE? 

                                                                                 [Fable]

Creo que por fin he entrado en el cuento de hadas en el que he querido vivir desde que era pequeña. 

Estoy viviéndolo justo en este momento, mientras me visto y me preparo para un domingo despreocupadocon Drew.

Me despierta cuidadosamente dándome besos por toda la cara. Besitos suaves que me provocan risitas alhacerme cosquillas con los labios. Cuando desliza las manos entre los dos y empieza a hacerme cosquillas enla barriga me río más fuerte. Enredamos las piernas y nos rozamos desnudos, lo que nos lleva a un polvomañanero lento y delicioso. 

Pero antes del polvo mañanero lento y delicioso, he explorado su cuerpo como le prometí. Recorriéndolocon los labios, la lengua, las manos y los dedos. Imagina qué sorpresa cuando descubrí un tatuaje en su pechoescrito en letra elegante. Es un verso, una cadena de palabras de un poema. Recorro cada palabra con eldedo, tratando de descifrar su significado. 

Febril pasión que

Alumbra nuestra unión.

Bendición que nos

Lleva a amarnos

El uno al otro

Me sorprende que Draw Callahan, el típico chico americano de buena familia, tenga un tatuaje. Y sé quese lo ha hecho después de que estuviéramos juntos. 

—¿Qué significa? —pregunto acariciando lentamente las palabras, letra a letra, con el dedo índice.

Parece sorprendido por la pregunta.

—Léelo de nuevo —dice tranquilamente—. Lentamente.

Lo hago y me doy cuenta de que la primera letra de cada frase deletrea mi nombre. Me recuerda a la notade gelatina que me dejó. Estoy impresionada. Abrumada. Tan conmocionada que se me saltan las lágrimas yél las limpia cuando caen por mis mejillas. 

—Lo escribí por ti —murmura contra mi boca antes de besar mis labios—. Me has convertido en unpoeta, Fable. 

Dios, es tan romántico que me entran ganas de perderme en él para siempre.

Nos duchamos juntos y eso nos lleva a más delicioso sexo, que me deja agotada. Tengo las piernas comofideos hervidos cuando salimos de la bañera. Me seca con la toalla, deslizando los dedos entre mis piernastodavía mojadas, y me produce otro orgasmo que hace temblar la tierra.

Juntos somos ridículos. No podemos quitarnos las manos de encima. Y me encanta.

Me encanta él.

Me pongo los pantalones cortos de la noche anterior, pero hace demasiado frío como para ponerse laestúpida camiseta de encaje, así que Drew me presta una vieja sudadera. Me la pongo y me río cuando veoque me queda por encima de las rodillas. Sé que estoy ridícula, pero él dice que estoy guapa y luego mearrastra a sus brazos y me besa. Otra vez. Concienzudamente.

Tan concienzudamente que al final tengo que darle un golpecito en el pecho y decirle que debo irme a casapara ver cómo está mi hermano antes de que volvamos a dejarnos llevar.

La decepción es patente en su cara, pero respeta mis deseos y nos marchamos a mi apartamento demierda. Cuanto más cerca estamos, más nerviosa me pongo. ¿Qué pasa si mi madre está en casa? No quieroque conozca a Drew por nada del mundo. Al menos no todavía, porque si esto va a continuar entre nosotros,en algún momento tendrán que conocerse. Pero aún no estoy preparada para enfrentarme a esa realidad.

Segundas Oportunidades.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora