Capítulo 32: Felices

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CAPÍTULO 32

Felices

Sonriente miro hacía el lago, luego observo mi anillo. Brillante y precioso. Es sencillo, pero con los pequeños diamantes hace que no te canses de mirarlo. ¿O será que me encanta la idea de estar casada con Álvaro?

Ha pasado un año desde que me lo pidió delante de todos, aún no me puedo creer que hiciese eso, fue precioso. Ahora, llevamos tres días de casados. Decidimos casarnos con tiempo, preparar y organizar todo. Uno, solo se casa una vez en la vida. O al menos, espero que sea así.

Así que ahora estamos de luna de miel, en una casita rural con un paisaje precioso y perdidos por Francia.

Desde aquel día he recordado muchas cosas, haciendo que me sienta más segura con mi alrededor, y sobretodo con Álvaro. Me dí cuenta de que Álvaro la había cagado muchas veces, pero que también había hecho cosas súper bonitas por mí. Al fin y al cabo, una pareja sin sus peleas no es una pareja. Además, tenemos muchos más momentos buenos que malos. Aunque tengo que decir algo, las últimas semanas fueron espantosas, estrés y muchos gritos, más algunas trastadas de los perros. Planear una boda resulta muy estresante, sobretodo si el novio no está casi nunca por casa. Pero al final todo salió bien y, mirarnos, aquí tumbados sobre el césped recién casados y felices. Muy felices.

Recuerdo el día de la boda, lágrimas y nervios, son las palabras que más lo describen. Todo estaba planeado, pero aún así, Álvaro llegó diez minutos tarde y yo otros quince. La puntualidad nunca será lo nuestro.

Los familiares y amigos, inquietos, esperaban en la iglesia. Luego llegó Álvaro, pidiendo disculpas y nervioso. Y, después de esperar y esperar, llegué yo. Álvaro me contaba que por un momento pensó que le había dejado plantado, que se repetía mentalmente que había sido demasiado pronto y que yo me había agobiado. Pero en realidad fue que, después de una hora de peluquería, me despeiné sin querer. Me parece imposible que me hubiese tirado atrás.

Quería casarme con él, estaba segura de ello.

También recuerdo como peleamos con el cura para que dejara poner a los chicos en el altar, así que eramos unos siete allí. Como no podían ser cuatro padrinos, pues fue Blas. Aquel día me enteré de que Álvaro y él tenían una especie de promesa, me enteré en el discurso de Blas. Recuerdo a la perfección sus palabras...

-No sé si alguien supera mi estado de felicidad ahora mismo. Sé que todo el mundo sabe la muy buena pareja que hacen, lo enamorados que se ven y lo felices que parecen. Y es que con solo mirarlos se te contagia la sonrisa. Pero no vengo a hablar de lo que todo el mundo ve y sabe, sino de los comienzos de esta historia. Al principio solo parecían amigos, pero que queréis que os diga, yo ya sabía este final. Así que una noche cenamos en mi casa y, observé como se miraban. Álvaro estaba loquito por ella, aunque tardó bastante tiempo en admitirlo. Y Andrea estaba pilladísima por él, pero con lo cabezota que es ella, también tardó lo suyo. La cosa es que, cuando Andrea se alejó al baño, yo le hice prometer a Álvaro que si se casaban yo sería el padrino. Supongo que me adelanté al resto de Auryn. Ese día y los siguientes tuve a Álvaro riéndose de mí, pero de verdad, yo confiaba en que terminarían juntos. Y me gusta pensar que no me equivoqué, quizás soy adivino y no lo sé. Pero es que con solo mirarlos, sabes lo mucho que se quieren. Y sin ellos saberlo, ya se amaban incondicionalmente. He vivido esta historia como si fuese participante de ella,he vivido sus tropiezos y sus momentos de gloria. ¿Qué queréis que os diga? Para mi Álvaro es un hermano, igual que el resto de Auryn, y Andrea la hermana pequeña que nunca tuve. He vivido cada lágrima, cada sonrisa de esta historia...que no me puedo sentir más feliz al veros hoy. Álvaro con su esmoquin y Andrea con su vestido blanco, es preciosa la escena que estoy viendo. Solo me queda decir que sigáis así, superando vuestros obstáculos y viviendo al máximo vuestros momentos de felicidad. Espero que dentro de unos años, cuando seamos viejos, nos sentemos todos juntos y recordemos nuestras historietas. Espero que siempre nos mantengamos juntos y, sobretodo vosotros dos. Solo os pido una cosa, y es que seáis felices.

Remembering [Auryn]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora