Capítulo 28: Por fin...completos.

903 40 2
                                        

CAPÍTULO 28

Por fin...completos.

-Buenos días Andrea. -me dice Carmen, la panadera.

A pesar de sus 50 y tantos, siempre esta impecable. Con una sonrisa de oreja a oreja, sus labios de color rojo, su pelo recogido en un perfecto moño rubio y su delantal siempre limpio.

-Buenos días Carmen. -le contesto devolviendo la sonrisa.

-¿Álvaro está de gira? Hace tiempo que no le veo... -me pregunta mientras me da la bolsa del pan.

-Oh si, está por el norte. -le contesto.

-Mi nieta está obsesionada con él, incluso quiere venir a trabajar para verle. -dice rodando los ojos.

Está claro que no la entiende, a mí tampoco me entendían cuando solo era una fan...

-Bueno, si quiere puedo conseguirle algún autógrafo o incluso podría venirse conmigo y así le conoce. -le ofrezco.

Si no recuerdo mal, su nieta solo tiene ocho años...

-Oh ¡le encantaría! Pero cuidado, esa es capaz de robártelo. -me advierte.

Me río, confío plenamente en Álvaro.

-Lo tendré en cuenta doña Carmen, pero no lo creo. Mañana ya estará de vuelta, cuando quiera su nieta, se puede venir a pasar el día...

Abro la puerta para poder salir, pero me vuelve a preguntar.

-¿Dónde está Sparky? Hoy tampoco lo has traído, ¿está enfermo?

Esperaba que no preguntase sobre él, pero claro, todos los días viniendo con Sparky y ya dos días sin él...

Carmen no podía dejar su lado cotilla por un día...

-No, él ha desaparecido... -digo intentando no llorar.

-¡Dios mío! No lo sabía, ¿has buscado en el parque? Debe de estar en algún sitio...

-Lo he hecho, pero hoy volveré a buscar. -digo intentando salir de la tienda.

No quiero más preguntas por hoy.

-¡Seguro que aparece! -grita mientras yo salgo por la puerta.

-Lo hará, hasta mañana doña Carmen.

-¡Hasta mañana!

Y cierro la puerta, prácticamente llego a casa corriendo. Dejo la bolsa en la cocina y me siento en el sofá.

Dos días sin él...¡dos días!...ya no sé ni donde buscar.

Álvaro en teoría venía mañana, pero con lo de Sparky al final vendrá hoy. Los chicos se quedarán en el hotel descansando hasta mañana y él, posiblemente, ya estará en el tren. El pobre ni habrá descansado...

Le envío a Álvaro un mensaje:

“Cariño, ¿ya estás en el tren?”

A los segundos me contesta:

“Sí amor...¡me duele el culo!”

“Jajaja ¿de estar sentado? ¿te conectas al Skype?”

“Sí jajjaja. Ahora mismo enciendo el portátil, te amo preciosa”

“Okey, yo también voy a encender el portátil...”

“¿No me amas?”

“¿Cómo no te voy a amar?”

“Es que no me lo habías puesto...”

“Pues que sepas que yo simplemente te amo hasta el infinito y más allá...”

Remembering [Auryn]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora