Capítulo lV

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- Por qué no entienden que yo no quiero estar aquí? Sólo quería morir! Pero nadie me deja hacerlo, estoy harta de esta miserable y despreciable situación que se hace llamar 'vida'-

Sus piernas le fallan y la dejan caer con violencia y dolor hacia el frío suelo, mientras que sus lágrimas la abrigan y mojan todo lo que se hace llamar su cuerpo, cada uno de sus cabellos castaños le forman una cortina, negándole la vista. Ardor se forma en su garganta, todo el llanto se amarra en ese lugar negando la salida de más lágrimas, como puede se pone de pie y con ojos de odio mira a cada uno de sus familiares.

-Son... Muy... Egoístas. Yo quería ser libre y como aun soy menor de edad y no puedo hacer lo que quiera, el suicidio era mi única salida, la navaja fue la única que me abrazó aquella noche en donde decidí acabar con mi vida

Sus labios secos pronunciaban cada una de las palabras con todo el rencor posible. Los odiaba por haberle negado la libertad que tanto tiempo había deseado.

Sus manos se movían en una velocidad desconocida, al igual que el temblor en sus labios y sus ojos.

- Buenas tardes, lamento haber llegado a esta hora pero...

Unos ojos avellana se cruzaron con los ojos violetas de ella; su ceño fruncido se iba relajando y debilitando ante aquel joven de cabellos negros.

Él, no puede ser.

Los ojos avellanas de él se volvierón aun más brillantes, reflejaban alegría y a los pocos segundos después su amplia sonrisa le demostró lo mismo. Ambos brazos se alzaron un poco más arriba de su cabeza, mientras que ella algo extrañada retrocedía al mismo tiempo en el que él se acercaba. Llego un punto en el que la pared le impedía alejarse más, así que sin ninguna otra opción tuvo que esperar con desagrado aquel abrazo.

- ¡Bonita!. Gracias a Dios estas bien

La voz gruesa de él salia como un susurro de entre sus labios, pero como estaba cerca del oído de ella lo podía escuchar perfectamente, tanto que hasta sentía su aliento cálido acariciar su lóbulo.

Sorpresa. Esa sí no se la esperaba.

Balada Para Un CiegoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora