Capítulo Vl

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La luna se abría paso por entre las estrellas que habitaban el cielo, como una enorme manta. El aliento de ambos formaba una espiral que flotaba por el aire, el frío era algo desgarrador y que pinchaba sus delicadas pieles.

Sus manos crujían por las hojas que habían perdido la batalla de los tiempos, y que habían caído hasta la tierra.

- Por qué dejamos de ser amigos?

La voz de el se mecía hasta llegar a los oídos de ella. Era como una melodía que resonaba con cautela y a sintonía con las notas más dulces.

- Es difícil ver como alguien a quien quieres, ama a otra persona.

Ella lo veía a escondidas. Mientras que él la observaba de reojo, sus miradas no coincidían y jamás pudieron ver lo que reflejaba sus ojos tras aquella confesión. No es algo del otro mundo saber que la mejor amiga se enamora de su mejor amigo, y tampoco que él en ningún momento se da cuenta y ama a otra persona, mientras que su amor imposible pasa desapercibido.

- y cómo estas en temas del amor?

- pues, después de tanto dar vueltas y vueltas alguien me atrapó. Por primera vez en mi vida había encontrado a esa persona por la que me despertaba feliz e ilusionado. La que me hace sentir cosquillas en el estómago, me hace sentir ese latido apresurado y que deja la mente en blanco. Después de todo la encontré.

Los ojos de ella se mostraban embelesados. Jamas cruzó por su mente que su amigo pensara de esa forma, era caso poético y dulce. Era mucho más placentero y mejor que un libro con chocolate caliente en pleno invierno. Sentía emanar de él destellos y un amor puro.

- y dónde esta ella?

Él dirigió la mirada hasta las estrellas, mientras que lentamente se relamía los labios rosados.

-Ahí- dijo mientras que uno de sus dedos apuntó hacia el cielo cubierto por estrellas y el enorme astro, la luna,- ella esta en el cielo.

Extrañeza se formo en la mirada de ella, trataba de descifrar lo que él quería decir.

-Murió hace como tres, un hombre alcoholizado le arrebató la vida.

-Lo siento mucho.

-Ella era, ES muy importante para mí. Tanto como lo eres tú. Por eso no quiero que te suceda nada.

Balada Para Un CiegoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora