No han sentido que todo acabará en algún segundo? En que en cualquier momento la locura traspasará los poros de su cuerpo y que derrumbará todo a su alrededor? No han sentido morir en vida?
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El lugar tenia un aroma a granos de café, flores exóticas y libros con páginas viejas pero que casi diario son leídos.
Veronica había citado a su paciente especial en aquel lugar, lo único que sabía de ella era su adoración por la cafeína y el lugar era perfecto, Verónica había llegado con media hora de anticipación, pidió un jugo de naranja natural y esperó pensando en las preguntas correctas que le formularía.
Ella llegó al lugar de encuentro, llevaba una sudadera enorme con el nombre de una banda muy reconocida: Asking Alexandria, le cubría los muslos con marcas de guerra, y por si fuera poco unas medias rojas le daban el juego perfecto. Su cabello como pocas ocasiones iba en una coleta dejando a los costados unos mechones que se habían negado a ser recogidos.
Abrió la puerta y pudó ver a Verónica con la vista en su carpeta, se sentó enfrente de ella y llamó su atención con un apagado, —Hola.
Veronica la vió y sintió unas ganas tremendas de tomarla de los brazos y estrecharla en su cuerpo, se veía aún más infantil. Su cabello completamente recogido dejaba ver su rostro de adolescente, su piel era pálida y unas ojeras violetas le cubrían los ojos del mismo color.
—Hola,— Verónica la saludó con una cálida sonrisa.— Qué quieres tomar?
—Un frappé estaría bien gracias.
La mesera tomó el pedido de ella y se dirigió para prepararlo, dejando nuevamente a ambas solas.
—Cómo estas?
—Hace mucho que no me preguntabas eso,—Ella bajó la cabeza y se sintió un poco apenada por haber sonado melancólica.
—Estoy bien.
— Te has vuelto a cortar?
Verónica la miraba con una pizca del nostalgia, no quería que ella se sintiera inmocoda y decidiera irse.
Ella la miró de una distinta forma, más que molestarse se ponía triste.
—Me corté hace unos días.
— puedo saber la razón?
—Mis padres me consideran un peligro y quieren meterme en un manicomio,
— sus ojos se llenaron de pequeñas lágrimas que se negaban a salir. No quería llorar enfrente de Verónica. No le gustaba que los demás sintieran lastima por ella.— Sabes? Aunque no me corte no significa que dejé de pensarlo. Ese demonio regresará con más fuerza tirándome y sólo esta esperando el momento para hundirme para siempre.
—No entiendo, eres hermosa, con una vida por delante, más de uno quisiera estar en tu lugar.
Ella bajó la cabeza hacia el frappé que se encontraba en la mesa, no vió que la mesera ya lo había llevado, simplemente estaba ahí. Recordó con todos los detalles la visita en el hospital, aquellas sonrisas infantiles y los ojos de él meciéndose en la tempestad de su cuerpo. Ella le había dicho que si estuviera la decisión en sus manos le entregaría un pedazo de su vida a sus niños.
Movió la pequeña cuchara por la crema que sobresalía de su bebida, aunque Verónica no había dicho nada podía sentir que sus ojos la estrujaban con pena y dolor.
— ¿Estudias?
— No—, en ningún momento subió la mirada para ver a la especialista,
— después de mi intento de suicidio supongo que el colegio a quedado en un plano muy bajo, ni mis padres se han tomado la molestia para retarme y hacer que retome las clases.
Los recuerdos regresan como unas balas pérdidas, sin motivo y sin razón, simplemente su pobre mente las recibe, un escalofrío cubre sus delgados músculos haciendo que se estremezca, levanta la mirada y se encuentra con Veronica dando vuelta a las hojas de su carpeta, al parecer el dolor sólo existe para ella.
El frappé va tomando un distinto matiz, uno mucho más apetitoso. Ella lo sorbe con cuidado sintiendo el sabor de la cafeína y del jarabe que lo acompaña, el dulce de la crema y los pedazos de chocolate que lo rodea. Eso le hacia falta, un liquido helado que corrompiera de igual manera su interior, de esa forma no sólo su exterior sufría, sino también lo de adentro.
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Balada Para Un Ciego
Non-FictionUn intento de suicidio fracasado. El dolor de seguir viendo los amaneceres. Blanca es una joven de 16 años que intenta quitarse la vida por problemas que para sus ojos no tienen solución. Una nueva oportunidad de escribir su historia; ¿qué crees qu...
