Cap. 2

3.3K 148 20
                                        

Abri mis ojos e hice la rutina de todas las mañanas. A pasado como dos semanas desde que la prueba del pilla pilla, y yo ya estoy recuperada.
Hoy al parecer había reunión así que baje junto al resto, me senté y comencé a desayunar una vez terminé espere para saber que estaba pasando.

Miramos hacia la entrada, por la cual vimos que nuestro jefe entrar. No tenía la sonrisa de siempre, era algo forzada. Miró al rededor y su mirada se fijó sobre nosotros.

-Buenos días, niños. - nos saludó. - ¿A cuántos de vosotros se os acaba hoy los visados?

Bastantes levantaron las manos, mi hermano, Óscar y yo conseguimos 10 días gracias a la ultima prueba que hicimos en el cual tocó el 10 de picas.

-Muy bien. Ya sabéis que hacer, el resto se quedará aquí, hoy Ivan, Óscar y Lara vendrán conmigo. - los tres nos miramos sin entender.

Si es verdad que nosotros tres fuimos de los primeros en unirnos a él, hemos sido como su mano derecha, siempre nos a consultado las cosas y siempre pedia nuestra opinión, la gente lo entendía y lo respetaba, nunca hemos tenido problemas aquí, todo el mundo entendía que el jefe confiara en nosotros tres.

-El resto se quedara aquí, y durante el tiempo que estemos fuera mandarán  Daiki. - el nombrado se levanto y asiento.

Cuando el jefe salió nosotros tres fuimos tras de él, entramos en su despacho y nos sentamos en los lugares de siempre.

-Tengo un primo el cual esta aqui también. - dijo suspirando. -Al parecer la playa, el sitio que escuchasteis en aquella prueba, lo dirige el, y hay mucha gente. Vamos a ir hoy a verle y no se cuanto tiempo nos quedaremos.

Nos miramos entre nosotros y le volvimos a mirar para a continuación asentir.

-Gracias, por demostrarme que siempre puedo confiar en vosotros tres. -dijo con una pequeña sonrisa.
-Usted nos salvó. -dije mirándole.
-Es lo menos que podemos hacer. - añadió mi hermano.

Nos levantamos y cada uno se fue a coger sus armas. Cogi mi espada y mi arco, también cogí un cuchillo pequeño el cual me lo guarde en la pierna. Sali y me reuní con ellos. Comenzamos a andar hasta que vimos la playa con un edificio enorme.
Una vez en la puerta ibamos a entrar, pero dos personas nos apuntaron con unas pistolas.

-No deis un paso más. - los cuatro levantamos la manos con la palma  mirando hacia ellos.

A los pocos segundo llego un hombre acompañado de dos mujeres.

-No puede ser. - dijo con una enorme sonrisa. -Bajad las arma. - le indico. - Primo. Con que tu eres el jefe de los dragones, eh.
-Cuanto tiempo. - respondió con una sonrisa nuestro jefe.

Se abrazan y nos invitaron a pasar. Tras un rato hablando tocaron la puerta.
-Pasad, pasad. -dijo haciendo que pasara un grupo de hombres con armas. - Ellos son los para militares.

Me fije en todos y uno llamos mi atención, peli negro, el cabello le llegaba hasta los hombros y la parte de arriba recogida, piercings uno en la nariz y otro en la ceja, hablo con uno de sus compañeros y al parecer tiene otro en la lengua.

- ¿Me a llamado? - escuchamos una voz desde la puerta.
-Pasa.

El chico pasó y le reconocí en seguida, era el peli blanco de aquel juego.

-Nos volvemos a ver. - dijo mirándonos.
-¿Os conoceis? - nos pregunto nuestro jefe.
-Del juego del pilla pilla. - respondi.
-Ese también estaba.- respondio mi hermano señalando a un hombre musculado y con una cicatriz en el ojo.
-El es mi primo. Dios no me he presentado ante vosotros tres, soy el sombrerero encantado.
- ¿Nos podemos ir? - dijo el chico en el que me había fijado, saco la lengua enseñado el piercing con una sonrisa.-Me aburro.
Solte una risa por lo bajo.
-A saber en que esta pensado. - dijo mi hermano.
-Que peligro. - añadió Óscar.
-¿Quereis saberlo? -pregunte mirandoles con una sonrisa.
-No, gracias me gustaría seguir conservando mi inocencia. - dijo mi hermano.
-¿Que inocencia payaso?- dijimos al unísono.
-Pense que eras más seria.- dijo el peli blanco uniéndose a nuestra pequeña conversación.
-Es seria en los juegos, fuera de ellos es completamente diferente. - dijo Óscar.
-Ahora yo quiero saber que estaba pensando, dime, preciosa. -dijo el chico de los piercings.
-Niragi. - le reclamo el chico de la cicatriz.
-Os quedaréis aquí. -afirmó el sombrerero.
-Primo, tenemos todo en nuestro hogar.
-Pues id a por el. - los  cuatro nos levantamos pero cuando no acercamos a la puerta no nos dejaron salir. -Uno se tiene que quedar, para asegurarnos de que volvéis.
-Soy tu primo, ¿no te fías de mí?
-Lo siento, pero no. - frunci el ceño mirándole.
-Esta bien, yo me quedaré. -se ofreció nuestro jefe.
-Primo, tendría que ser uno de eso tres y veo que la chica os importa muchos así que se queda ella.
-A no. -dijo mi hermano. - No, ¿usted a visto a mi hermana?
-Le juramos que volvemos. - hablo Óscar.
-Da igual. -dije mirandoles. -No me van a hace nada. Hermano sabes donde están mis cosas.

Alice in borderlandDonde viven las historias. Descúbrelo ahora