El timbre sonó, indicando el fin de clase, me levanté y me acerqué a mi hermano, mientras esperaba que terminara de recoger. Salimos del centro y comenzamos a caminar hasta casa.
Era sábado, y por las mañanas teníamos que asistir a nuestras clases de japonés.
-Mamá, ya hemos llegado. -anuncio mi hermano.
Entre y mi hermano se quedó paralizado al instante, frunci el ceño y me coloqué a su lado, para mirar en la misma dirección de el y así comprender lo que estaba pasando.
Mi madre enfrente de nosotros, parada con los brazos cruzados y unas maletas a su lado, en una de sus manos pudimos ver un sobre.
-No puedo más. - hablo ella al vernos confusos. - Me han llamado hoy de vuestro instituto. Ivan se a vuelto a pelear, y tu Lara, tu notas son un horror.
-Mamá, yo no tuve la culpa. - se defendió mi hermano. -¿Y que esperas de una educación en la que se basa en memorizar y soltarlo en el examen?
-Ivan, no me contestes. - dijo mi madre en un tono amenazante. - Estoy muy decepcionada con vosotros, esperaba mucho más de ambos. Yo hago todo lo que puedo y vosotros me lo pagáis así. Ayer cuando volvisteis del instituto, según vosotros todo perfecto, hoy sábado me levanto y a los cinco minutos me llama el instituto.
-Mama, no escuchas nuestra versión, solo nos acusas. - hablo mi hermano.
-Ivan cierra la boca. No pienso escuchar vuestra supuesta versión porque se que es mentira. -cogio las maletas y unas mochilas y nos las acerco. - Vuestra tía está fuera esperando, os va a llevar al aeropuerto. Os vais a vivir con vuestro padre.
Dicho eso mi hermano cogió su mochila, la maleta y el sobre que nuestra madre nos había tendido para que cogieramos.
-Mama, espero que estés segura de lo que estás haciendo. - comenzo a hablar mi hermano. - Porque en el momento que cojamos ese avión olvídate de volver a hablar con nosotros, de volver a vernos y de volver a saber cualquier cosa sobre nosotros, olvídate de que tienes hijos. - amenazo.
-Creeme, estoy muy segura de lo que hago, pero habla por ti, yo seguiré hablando con tu hermana y tu padre.
-Solo seguirás hablando con papá. -decidi hablar al fin. -Como dice Ivan, si cogemos ese avión, olvídate de que tienes hijos.
-Muy bien, ahora fuera lo dos.
Salimos y vimos el coche de nuestra tía nos montamos y tras media hora ya estábamos en el aeropuerto, y tras 1 hora de espera ya estábamos subido en el avión.
Mire por la pequeña ventana y un par de lágrimas comenzaron a revalar por mi mejilla. Note una mano cálida limpiarlas.
-Todo va a estar bien, hermanita. - tras decir eso mi hermano me abrazó.
Tras 16 largas horas de vuelo al fin llegamos, mi hermano y yo mirábamos al rededor hasta localizar a un hombre alto y moreno. Cuando el también nos localizó una sonrisa se dibujó en su rostro, nos acercamos a el y le abrazamos.
-Os he echado tanto de menos hijos. - no puede contenerme y la lagrimas comenzaron resbalar por mi mejilla son parar.
Hace años nuestra madre pidió del divorcio y la custodia de nosotros, mi padre no se quería alejarse de nosotros, pero tras un juicio, el cual perdió, mi madre se quedó con nuestra custodia y nos prohibió verle.
Salimos del aeropuerto y subimos a su coche, por el caminos le estuvimos contando algunas cosas de nuestra vida y el sobre la suya. Tras 20 minutos de viaje llegamos.
Entramos y nos enseño nuestros cuartos. Una vez nos acomodamos, bajamos y decidió llevarnos a un sitios.
-¿Os gustan los deportes? - pregunto bajando la radio del coche.
-Si. - contestamos ambos al unísono.
-Yo estaba en el equipo de baloncesto del instituto, y Lara se apunto a boxeo.
-¿Os gustaría probar un deporte nuevo? - mi hermano y yo nos miramos y asentimos.
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Alice in borderland
De TodoLlevamos aquí ya un tiempo, aún no hemos conseguido encontrar la forma de salir, pero lo que si hemos conseguido es sobrevivir. ¿La playa? ¿El sombrerero? Resulta que nuestro jefe es el primo del sombrerero, quien dirige la playa.
