¿culpable o inocente? (1/2)

46 12 28
                                        


"El arte es para consolar a aquellos que están rotos por la vida"

-Vincent Vang Gogh –

Alexander

Estaba ya en casa de mi padre, recogiendo mis cosas mientras él "hablaba" con mamá.

Salí de mi habitación con el equipaje que había traído hace unas semanas y lo llevé a la sala, donde todavía estaba  mi padre al teléfono, casi a su lado estaba Penny sosteniendo al bebé, y miraba un poco preocupada la escena, ya que papá estaba furibundo y lanzando improperios.

—No me vengas con eso ahora Liliana, obviamente lo que quiero, es el bienestar de mis hijos, pero no puedo mantenerlo como un prisionero por todo esto— dijo pellizcándose el puente de la nariz y sacándose los lentes, señal de que estaba ofuscado —mira que contigo es imposible hablar, si, si, si, lo mismo para ti— dijo lo último muy rápido, como si quisiera dejar de hablar.

—Siento que estéis discutiendo pa' — expresé algo tímido.

— Ni digas nada, no es culpa suya, tú madre disfruta hincharme los cojones— su tono fue bromista, pero con tintes de la molestia.

—¡Hey! — le regaño Penny, abriendo muchos los ojos.

— ¿Que? Pero es verdad— contestó papá, defendiéndose.

En ese momento su móvil volvió a sonar, le dio una mirada y rodó los ojos.

—Ya vuelvo— comentó antes de contestar, encaminándose por el pasillo — ¡Hola Fernando, en hora buena! — expresó con falsa alegría, debía ser algún cliente o socio.

Era ese el momento precisó para hablar con ella.

—Mmm Penny, ¿Tú sigues trabajando con la farmacéutica? —le pregunté, no tenía mucha confianza con ella, así que realmente no sabía cómo hacer conversación de manera natural.

—Si ¿por? — indagó con mucha curiosidad en sus con ojos y una sonrisilla que me puso nervioso, pero no de mala forma.

—Es que necesito que hagas algo por mí—en ese momento saqué de mis bolsillos las muestras de ambas pastillas, envueltas en un par de servilletas, esperaba que eso no estropearse el plan.

— No te voy a dar drogas amigo— me dijo con tono reticente y ceja alzada.

—¡¿Que?!— dije un poco sorprendido por su insinuación — joder no, sí a la que menos le diría que me consiguiera drogas es a ti, no me creas tan capullo, más bien es que...—traté de pensar las palabras correctas para convencerla—...mmm ya, vale, lo que pasa es que necesito que me ayudes a analizar el compuesto de estas pastillas—abrí ambas servilletas para que las viera— son medicamentos que está tomando Emilia, no sé muy bien de qué van, bueno sí sé, pero quiero asegurarme que son para lo que en teoría se los recetaron, y no que le estén haciendo algo malo—quizás lo último fue exagerado, pero si veía que esto era básicamente de vida o muerte se convencería más de ayudarme.

—Haber un momentico, ¿Y por qué no le preguntaste para qué son y ya? —me indicó, como si fuese lo más obvio, y en teoría si hubiese sido así.

—Pero te estoy diciendo que tengo el presentimiento que hay algo más de tras de esas pastillas, quiero saber qué es realmente, no quiero alarmarla sin antes tener pruebas, y tú eres la única que puede ayudarme en esto, por favor— la última frase, la dejé con tono largo y un tanto delgado, había visto hacer esto a Emilia muchas veces y le funcionaba junto con poner ojos de cachorro, así que ¿porque no intentar?

Broken [SAGA CONSEQUENCES #1]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora