¡Que me atropelle un tren por favor!

96 25 92
                                        

"Hay muchos tipos de valentía. Hay que tener un gran coraje para oponerse a nuestros enemigos, pero hace falta el mismo valor para hacerlo con los amigos"               Albus Dumbledore"

─Si querías acompañarme, me hubieses dicho, había espacio para ambos─ expresó con gracia, lanzando la toalla con la que se secó la cabeza hacia mi.

─ ¡Oye! ─ me quejé quitándome la toalla de encima y poniéndola a un lado ─ yo... solo vine por mi móvil ─ respondí lanzándole una mirada furiosa.

─ Relájate, no importa si te quieres quedar ─ explicó, dirigiéndose a su armario con total despreocupación y hurgando en un cajón, ¿ en que consistía? ni menor idea, pero no podía moverme de donde estaba, aunque quisiera, una gran parte de mi quería salir de aquí para no invadir su privacidad, pero la otra quería dar un vistazo de su cuerpo, ¡ estúpida ambivalencia!

No sabía era un descarado o si yo era la descarada, pero vi como tomó un trozo de tela de aquel cajón, se sacó la toalla del torso, la dejo en el suelo, dándome toda la amplia vista de su culo.

─ Ala, ¿Qué no tienes vergüenza descarado? ─ expulse rápidamente girándome a un lado para no verle.

─ ¿Yo descarado? tu eres la fisgona, podrías haberte ido ─ su tono era de total descaro y mofa, pero no llegaba a ser exasperante.

─ No soy ninguna fisgona─ le reproche con un puchero y ceño fruncido.

─ Si lo eres, acepta que querías verme desnudo─ dijo mientras se acercaba a la cama cada vez más, hasta ponerse de rodillas sobre la cama.

¡Tenemos un treinta y tres doce! decía mi mente cada vez que se acercaba a mí.

─ En tus sueños ─ exprese alejándome como podía.

─ No me des ideas ─ sentencio, haciendo su sonrisa lobuna mas grande, como si eso fuese posible, hasta que finalmente me acorraló.

Me tomó de las muñecas, poniéndolas a lado y lado de mi cabeza, bastante cliché, pero efectivo.

─ Acepta, acepta que eres una fisgona─ dijo muy cerca de mi rostro.

─No─ conteste contundente.

─ Acéptalo─ repitió, con algo similar a una advertencia.

─ ¿O si no, que? ─ le respondí, elevando mi mandíbula con soberbia, dos podían jugar a lo mismo.

Ni se para que dije eso, porque posterior a una sonrisa, comenzó a sacudir la cabeza, haciendo que la humedad de su cabello salpicara en mi rostro y demás partes donde fuese posible.

Sin opciones, cerré mis ojos, mientras el seguía sacudiendo su melena y decía que aceptara que era una fisgona, obviamente yo me negué rotundamente.

─ ¡Para, para, tiempo fuera! ─ le dije como pude entre risas, a lo que él me hizo caso.

Para ese momento ya mi respiración estaba agitada por tanto reír y al mismo tiempo resistirme, lo que hacía que mi pecho subiera y bajara, y para rematar, ambos teníamos una guerra de miradas, lo cual masificaba todas las sensaciones posibles en ese instante.

─Al carajo con todo ─ susurró y yo estaba de acuerdo.

Besó mis labios cerrados, y luego su lengua intrusa invadió mí boca, las respiraciones se aceleraron, sus manos bajaron hasta mi cintura, y luego a mis muslos, su lengua bailaba junto a la mía creando miles de sensaciones a la vez que peleaban por ganar.

Hasta que ambos paramos, algo jadeantes, él tenía una sonrisa tonta y creo que yo también, pero algo que me había me había dolido escuchar antes volvió a mi mente en ese momento como una bomba.

Broken [SAGA CONSEQUENCES #1]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora