Un pequeño sueño caliente

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"Estas entre lo que quiero tener y lo que me da miedo tener"

Marilyn Monroe

Rebusqué entre mi bolso el libro para entregar en la biblioteca y me di media vuelta para ir a la clase de política integral, pero una figura posada a mi lado, recostada en la pared, con actitud confiada,  dándome una mirada sin reparos, y lastimosamente no pude evitar que  mi corazón diera un brinco, mi respiración enloqueciera  al ver esos ojos avellanos penetrantes que me miraban de una forma  indescriptible. 

─Se te bien esos vaqueros ajustados Emi─ su voz era ronca y hacia enloquecer mis entrañas, como si eso pudiese ser posible─ ¿sabes lo que quiero hacer ahora? ─ susurro en mi oído, eso hizo que se erizará todo el bello de mi cuerpo.

─ ¿Qué? ─  trague en seco, pero dándole una mirada de esas de lado, algo coquetona, ni de coña permitiría hacerle saber como me traía.

No comprendía en que consistía, pero sentía como si fuésemos dos personas que nos conocíamos hacia tiempo, generando una tensión de esas del tipo de las que era imposible estar lejos el uno del otro. 

─Joder...besar cada centímetro cuadrado de tu piel─ respondió, acercándose hacia mi y   perfilando  mi mentón con sus dedos, mientras con el pulgar bordeaba mi labio inferior sin dejar de mirarme a los ojos.

No sabía si era muy joven para este tipo de sensaciones y si incluso mi corazón era lo suficientemente fuerte para manejar esto, una cosa era  fantasear con algún famoso ( lo cual no hacia tan menudo) y otra  era hacerlo  con alguien que conocías ya, y hasta me parecía violar su privacidad un poco, ¿ o no? 

Trague saliva, y una fuerza interna en mí que desconocía por completo hizo que soltara el bolso, cayó  al suelo haciendo un estruendo que a ninguno de los dos nos importó.

Era como si un fuego juguetón  se apoderada  de mi, y aunque me costara admitirlo, me fascinaba. 

Le rocé el cuello y entrelacé mis dedos detrás de su nuca, quedando aún más cerca de él, una sonrisa pícara de medio lado se formó en sus labios.

Me tomo de la cintura, donde mis vaqueros y mi blusa olvidaron cubrir mi piel, y remplazándola por su tacto. 

El espacio vital entre nosotros estaba totalmente reducido, tanto que su aliento podía rozar mi piel como una pluma y haciendo cosquillas, sus labios comenzaron a rozar los míos lentamente y con tal delicadeza que me hacía estremecer.

Abrió la puerta del primer salón besándonos sin perder el ritmo, en ese trayecto nuestros besos se habían intensificado, caminamos hacia el escritorio con frenesí y desesperación, me tomo de mis muslos y me alzo en el aire poniéndome sobre el escritorio.

Enrede mis piernas alrededor de sus caderas y lo acerque más a mí, escuche varias cosas caerse del escritorio entre esas el globo terráqueo, no pude aguantar la risa y solté una carcajada baja.

Sus labios volvieron a tocar los míos, mordí levemente su labio inferior, el aire nos faltaba, pero eso parecía no importar.

El paro por unos segundos, y me miro con ojos sorprendidos pero intensos y vi en ellos lo que quería que pasara.

Tome su camisa y la fui levantando lentamente hasta sacarla de su cuerpo, con una de mis manos acaricie su torso desnudo y suave, se sentía como acariciar el paraíso, y como acto reflejo mordí el labio inferior ante esa vista.

Se volvió a acercar con un movimiento sensual, estaba lista para lo que venía, o por lo menos eso me quería hacerme creer, porque la verdad estaba nerviosa.

Broken [SAGA CONSEQUENCES #1]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora