Aquel virus que se desató en todo el mundo logró que toda la humanidad desapareciera en un abrir y cerrar de ojos. A pesar de eso, las personas que sobrevivieron tuvieron que adaptarse a vivir y crecer rodeados de caminantes
Becka es una chica auda...
—El sol hoy ha salido con mucha fuerza—su voz casi aburrida me hizo soltar un bufido de pereza—Me está quemando toda la cara.
—Tienes un sombrero, no sé de qué te quejas—espeté con molestia observandolo—Además tu camisa tiene mangas largas.
—¿Qué a ti no te molesta el sol?—preguntaba él con cierta rapidez mientras yo giraba un poco molesta solo para verlo.
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—Si no hubieras decidido seguirme, te habrías ahorrado todo este problema Grimes—dije, el chico tan solo bajó el rostro por un instante.
El dia estaba siendo muy caluroso, justo cómo él lo había dicho, el sol me estaba quemando toda la cara y los brazos, pero a diferencia de él yo ya estaba acostumbrada y aquello no me molestaba para nada ya que siempre había sido un bicho de bosque y me encantaba deambular sola bajo el sol. Añadiendole a eso que, yo me habia atrevido a escapar de Alexandria solo para conseguir algo importante, en mi huida, Grimes pudo verme y me siguió.
—Prefiero correr ese riesgo que a dejarte aquí afuera—comentaba él otra vez, yo lo observaba—Es más, ya se me quitó el calor.
Regresé mi concentración hacia el frente reconociendo como habían muchos carros alrededor, muchos de ellos sucios pero ordenados en dos filas distintas, y frente a estos vehículos, había un gran letrero que decía "anything in sales" pegado justo en la entrada de un pequeño recinto de color amarillo.
—Llegamos—pude informar.
Cuándo entramos, para nuestra suerte, no habían caminantes aquí, de todas formas nosotros ya nos manteníamos alertas levantando nuestras armas a una distancia correcta para matar a cualquier devorador, sin embargo, la ausencia de estos monstruos me causaba extrañeza.
—Es raro, no están ellos por aquí—comenté yo con sinceridad—Esto no me da buena espina.
El sheriff se acercó a abrir una puerta, la cuál parecía ser la entrada directa hacia la tienda y tras haberlo echo, habíamos descubierto que habían un grupo de 8 caminantes dentro de este pequeño lugar, los muertos nos habían descubierto y antes de que salieran para comernos él fue más rápido y cerró la puerta con mucha fuerza.
—¿Necesitas entrar allí?—me preguntaba.
—Así es, lo que busco está por alli, Grimes—respondía yo con cierta preocupación, intentando pensar en algo para sacar a los caminantes de allí sin hacer tanto ruido y sin atraer a más.
—Si lo que quieres es entrar, necesitaremos dispararles a todos—me decía él, yo negué con rapidez.
—No necesariamente.
—Becka, ¿Tienes alguna otra idea?
—A la cuenta de tres abrirás la puerta—me atrevi a decir con una sonrisa, Grimes me observó como si estuviera loca de remate—Confia en mi, son solo 8 caminantes, abre la puerta y escondete detrás de ese gabinete, yo los atraeré y despúes correré para dejarlos afuera y luego entraré por la puerta trasera.