Capítulo 6

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Sofia :

No sé por qué dejé que ese chico me llevara hasta su coche. Supongo que había entrado en una especie de shock o algo por el estilo. Me aseguró que no pretendía hacerme daño y no tengo la menor idea de por qué eso me tranquilizó

— Gracias por ayudarme, Marcos se pone muy pesado cuando toma — Le dije al chico. Seguía sin saber su nombre, solo sabía que me resultaba muy familiar.

— Puedes estar tranquila mientras yo esté aquí nunca va a pasarte nada — Me aseguró mientras bebía agua. Estabamos recostados al coche y yo mantenía mis brazos cruzados.

En ese momento no pude evitar recordar a mi primer amigo. Hacía tiempo no pensaba en él.

Flashback.

— ¡Eres una chiquilla estúpida! Deberías fijarte un poquito más por donde caminas — Me había gritado Alan Cooper. Él era algo así como el matón de la escuela.

Yo tendría unos diez años. Venía distraida y choqué con él. Alan era tres años mayor y el impacto hizo que yo cayera al suelo, a él se le cayó su bandeja y por eso me gritaba como loco.

— Yo ... Yo ... No quise — Las palabras no me salían, tenía mucho miedo. Todos los chicos de mi edad lo tenían. Su pasatiempo era ir golpeando niños.

— ¿Tu qué?, más te vale recoger todo esto y pagarme el almuerzo — Escupió.

Cuando estiré la mano para empezar a recoger las cosas otra mano tomo la mía.

Era Álex, me ayudó a levantarme y se puso delante de mí.

— Ella no va a hacer nada. Tú estás bastante grande y puedes hacerlo — Álex tenía mi edad y era mi único amigo. Era mucho más pequeño que ese tipo, aún así me estaba defendiendo.

— Mira renacuajo aparte antes de que te golpeé a tí tambien — Amenazó Alan.

— Ya te dije que no vas a tocarla — Se cruzó de brazos. Me preocupaba mucho lo que Alan pudiera hacerle. Pero sólo comenzó a reír.

— ¿Y quién va a defenderla?— Se burló.

— ¿Ves a alguien más aquí? ¿o es que aparte de abusador eres tonto?— Álex dio un paso al frente.

— Ya me cansé de ti enano—Alan lanzó un golpe pero Álex fue más rápido y se agachó. Mientras Alan recuperaba el equilibrio le lanzó una patada directa a la entrepierna, yo abrí mucho los ojos.

— Corre Sof — Tomó mi mano y tiró de mí fuera de la cafetería. Cuando estabamos lo bastabte lejos estallamos en carcajadas.

— Estás loco Álex —Sujeté mi estómago que empezaba a doler. Álex tenía su cabello negro revuelto de correr y las mejillas rojas. Era un niño muy adorable.

— Por mi mejor amiga haría lo que sea — Me guiñó un ojo — ¿Tu estás bien? —Su mirada me recorrió de arriba abajo. Alex tomó mi otra mano y abrió mucho los ojos — Estas sangrando Sof.

Fijé mi vista en la palma de mi mano seguro me había lastimado cuando caí.

— No me había dado cuenta, tenía mucho miedo — Susurré bajito y mis ojos comenzaron a picarme, cuando me di cuenta estaba llorando. Álex me abrazó.

Tranquila, mientras yo este aquí nunca va a pasarte nada —  Se apartó de mi y secó mis lágrimas con sus manos. Yo sorbí por la nariz.

— Prometeme que nunca vas a dejarme sola. Tú también no — Hice un puchero. Alex levantó la mano en gesto solemne.

— Lo prometo Sof — Luego me regó el pelo y yo le saqué la lengua — Venga vamos a limpiarte.

Tú y yo a pesar del tiempo [ Sin Editar] (COMPLETA)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora