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La mirada de Leo seguía cada movimiento de Cáncer en su oficina como la típica alimaña que era la presencia del pelinegro. Lo miro tocarse el puente de la nariz con fastidiado, suspirar y arrugar su frente, no lo interrumpió en ningún momento ni siquiera cuando saco su celular.
—Eres realmente arrogante— no evitó sonreír, él era mucho más que eso. —Llamare a un cerrajero.
—Oh ¿quieres un aplauso por tu idea?.
—Me gustaría mucho más la llave de tu escritorio— Cáncer hablo sin dejar de teclear en su celular.
—Te lo daría pero está perdida— respondí.
—Por supuesto no me había dado cuenta, no es como si alguien lo hubiera lanzado por su ventana.
—Tienes toda la razón ¿quien haría algo así?— pronuncie con inocencia para molestarlo más que al inicio.
Cáncer no era para nada el tipo de personas que me agradaban. Era molesto la forma en como seguía las reglas que Ofiuco le imponía, la manera en que tenía que ser controlado por alguien más me molestaba. No era independiente, siempre buscando ser dominado por los demás siendo pisoteado y sin dejar que sus pensamientos fueran libres. Era un animal domésticado.
Una simple acción me volvía egoísta con ese tipo de personalidad, pero al mismo tiempo era hipócrita cuando se trataba de él, Aries. No había nadie más que pudiera dominar cada pensamiento, acción y sentimiento que no fuera el castaño solo ante su presencia yo dejaba que mi personalidad cambiará y me volviera en contra de mis palabras.
Aries creaba en mi otra cara, la hipocresía.
El pitido del celular empezó a sonar hasta que la voz de la contestadora se escuchó en la oficina, el cerrajero no podía ayudar al pelinegro.
—Creo que debes buscar mis llaves en la calle.
—Sabes que te odió— Cáncer mantuvo su celular en su oído con otro intento de contactar al trabajador.
—Podrias mencionar algo que valga la pena saber. — Sus azules ojos me vieron acusadores.
—Esa carpeta, ¿es de una nueva mercancía?.
—Acaso importa.— Subí y baje los hombros sin darle mucha importancia.
La sonrisa burlona se añadió a sus labios como si fuera el mejor chisme del año.
—Un Ito Nashi te interesó— No pregunto al contrario confirmo lo que había estado pensando.
Cáncer tenía un pensamiento rápido cuando se trataba de captar las cosas aunque tuviera muy poca información. Lo mire serio borrando todo lo que antes me dio risa.