Pasados Ciegos. Parte 2

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—Sé que puede ser algo que toma tiempo digerir, pero ¿nunca te ha pasado nada extraño? ¿No viste algo o soñaste con algo? —pregunta tratando de hacerme entender algo.

Eso llama mi atención. ¿Él sabe de mis sueños? Tal vez sabe de su significado o por que los tengo —. ¿Cómo sabes de los sueños... o esas cosas raras? —pregunto algo insegura.

—No conocí a tu madre muy bien, pero sé que ella solía tenerlos, tu padre decía que eran visiones de lo que ocurría antes de que ocurriese, son como avisos y cuantos más detalles tengas, más rápido se puede encontrar a la persona o lo que buscas —me cuenta.

—Dices que puedo ver el futuro —le contesto anonada —.  Jajajaja, que chistoso esto, es una broma, estamos en el día de los inocentes, ¿no? —cemento y pregunto riéndome, pero él sigue todo serio, mirándome y no sé por qué parece que todo lo que me dice es real, Dios, esto no puede estar pasando ¿Cuando había ocurrido? ¿Aquella era en verdad yo?

Un estruendo de detrás de nosotros me llama la atención. Una gran sombra furiosa se acerca a mi gritándome.

—Genial, tenemos a una vidente sin siquiera sabe de sus poderes.

—¡Muy bueno de su parte dejarla con humanos viviendo! ¡Sabiendo además que corría peligro! —grita un hombre enorme que da escalofríos, parece medir como dos metros y tiene una mirada mortal. Yo retrocedo hasta que siento una pared grande que respira, miro para arriba, ahí están esos ojos fríos, pero tan hermosos, me miran preocupados, estresados como cansado de esto. Mee envuelve con sus brazos y su olor me ayuda a tranquilizarme un poco. Me pone detrás de él, cubriéndome de los demás.

—La asustan, no lograremos nada si ella se asusta o confunde, no sabe quiénes somos, sus padres no estuvieron tiempo de decirle algo y tampoco tiene conocimiento de lo que es ella, hay que ir con calma —dice mi Salvador de ojos azules.

¿Mi Salvador de ojos azules? ¿De qué estoy hablando? No es algo a lo que puedo poseer, es una persona. ¿De dónde ha salido la Maya posesiva? Sacudo la cabeza. Esto es real, en el fondo lo sé. Todas esas cosas extrañas durante toda mi vida siempre me han hecho preguntar, ¿qué es exactamente?

—Creo que somos muchos aquí, Lukan solo debería hablar con ella y decirle la verdad, es el indicado para hacerlo, vámonos —dice una voz femenina entrando a la habitación.

Lukan frunce el ceño mirando a la joven que entró.

Yo tengo miedo, cuando hay muchas personas a mi alrededor me cuesta respirar y sostener su mirada me relaja, aunque parece oscura y triste.

—Tienes razón, lárguense y déjenme a solas con la niña. Ya la asustaron bastante y nos guste o no, ella es nuestra mejor esperanza —habla mi adonis.

—Aremi, llévatelos de aquí —le pide mirándome a mi esperando a que digiera algo, yo solo asiento agradecida.

La mujer sonríe.

—Ay, Lukan, tú no seas cavernícola y no pierdas la paciencia —dice regañando a Lukan.

No sé porque, pero siento una especie de celos hacía esa mujer, ¿quién es ella?

—¡Vamos muchachos! Dejemos que hablen —les pide la pequeña mujer llamada Aremi.

Nombre extraño, aunque todos parecen salidos de un cuento de fantasías un poco torcido. Bueno, tal vez una historia de terror. Por más bellos que sean, sus auras están oscuras.

—Bien, aunque yo me estaba divirtiendo con la pequeña humana —dice otro hombre de los que había en la habitación, el quinto sale detrás de los demás tomando a la chica de la cintura y arrastrándola con él.

Lukan me mira y estira sus labios en una apretada sonrisa, no me inspira mucha confianza, aunque parece hacer un esfuerzo por no asustarme.

—Perdón por si te hemos asustado —dice mientras se acerca a mí y me tiende una mano.

No sé en qué momento he retrocedido hacia la pared y sentado en el suelo nuevamente con las rodillas en el pecho, es algo que últimamente hago mucho.

Yo lo observo indecisa, aún no confío en él.

—Vamos, no te haré nada. Solo hablaremos de tu descendencia y qué papel juegas para nosotros... Escucha, eres muy valiosa para mí y para mis hombres —expresa serio, aunque sinceramente.

Yo tomo su mano aún algo insegura y él tira de mí hacia sus brazos, de los cuales huyo rápidamente.

—Evitemos el contacto por ahora, por favor. Escucharé lo que quieras decirme, pero no te me acerques —suplico, aún estoy nerviosa para tener un hombre cerca de mí.

Es como si me diera alergia o me quemará y todo por culpa de él, algún día me las pagará.

Él me observa atentamente y por un breve instante pasa algo de preocupación en sus ojos o tal vez lo imagino.

—Bien, no me acercaré, pero me disculpo por la brutalidad con la que fuiste tratada hace un momento. Nadie quiso asustarte —responde gentil.

Debo admitir que ha obtenido un punto con su disculpa, y las barreras podrían ablandarse. Pero... Hay algo, por más que me atraiga bastante, no me gusta que me haya tratado como un objeto, y eso me duele. Al menos de su parte.

—Solo aceptaré tus disculpas si también las pides por llamarme objeto, como si fuera una cosa para utilizar a tu antojo. Soy una persona, tu trato y el de los demás me dolió, no sé quiénes son y no confío en muchas personas —respondo satisfecha sonriéndole por haberlo dicho en voz alta.

Me mira irritado por haber destruido su fachada, pero su mirada cambia a una de comprensión y vuelve a fruncir su hermoso ceño.

¿Qué digo? No debería pensar así de un desconocido.

—Tienes razón, no empezamos bien, no quise que te vieran como un objeto, no lo eres, pero si eres fundamental para nosotros, dependemos mucho de que nos ayudes —expone, lo miro a los ojos y no sé porque parece que no miente.

Sonrío, no quiero que espere mucho. Parece ansioso por comenzar.

—Bien, te escucharé, ¿podrás ayudarme a entender estos sueños extraños?

—¿De verdad no sabes nada de nada sobre ellos? —pregunta sorprendido.

—Nada, nunca supe que eran o que significaban hasta que tú más o menos me dijiste lo que suelo ver en sueños. No conozco a nadie que haya sido cercano a mis padres, la única fue mi tía, pero como dije: ella siempre me recuerda amablemente como terminaron ellos, pero es todo lo que dice —digo mirándolo fijamente, es la verdad, nunca he podido obtener más información que esa —. ¿Los sueños son cosas que van a suceder y sabes más de cómo funcionan? —le pregunto curiosa.

—Bueno yo no sé mucho sobre ellos y principalmente conocí a tu padre, era un guerrero formidable, tu madre la vi unas pocas veces aquí o en tu casa —responde algo nostálgico, parece que conocía bien a mi papá, eso es genial, podría saber más de él, al menos. Un segundo, dijo que él había estado en mi casa.

—¿Dijiste que estuviste en mi casa? —le pregunto confundida.

—Solo unas pocas veces, algún día podemos ir si quieres, no es muy seguro, pues los rastreadores puedan ir ocasionalmente por ahí, además de que ellos ya saben la ubicación de ese lugar —me explica.

Eso hace que mi corazón se estruje. Esas cosas repugnantes tienen el poder de mi casa, algo en mí grita fuerte en mi cabeza "es hora de luchar", pero que significa eso yo no he crecido en este ambiente, tendré que aprender mucho sobre ello. Lo estoy creyendo, enserio todo esto surreal, no sé qué pensar aún.







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Bueno hasta acá subo hoy nos vemos la próxima semana que disfruten los cambios y el nuevo capítulo.
Nos leemos la próxima!!!!❣️📖

La Ultima Heredera Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora