Capítulo 9 Armando rompecabezas de verdades

8 1 0
                                        

Algo nerviosa sigo a Lukan a la puerta de donde provienen las fuertes risas, cuando entro en la habitación es un comedor gigante y hay 3 hombres sentados en una gran mesa, admito que me hace retroceder rápidamente hacia la puerta, sus tamaños intimidan y sus miradas me dicen que no están contentos conmigo.

Me esfuerzo a ser positiva y les sonrio con lo que espero que sea una sonrisa amistosa, después de todo ellos no tiene culpa de mi miedo ni son los responsables.

Lukan me toma de la mano y tira de mi hacia delante de una de las sillas sonriéndome me invita a sentarme en ella.

—Muchachos, como ya saben ella es Maya, nuestra nueva integrante y una muy valiosa —dice Lukan mirando a los hombres con una silenciosa advertencia que no se interpretar.

—Maya, es un placer que al fin estés aquí con nosotros— dice uno de los hombres con un tono cauteloso.

Creo que todos ellos estuvieron anoche en la habitación.

—¿Aun crees que mordemos, pequeña cosita? Porque pareces algo nerviosa, lamento que no cumplamos con lo expectativas de la princesita —dice otro sarcásticamente.

Lukan frunce el ceño listo para decirle algo, pero antes de que lo pudiera hacer un hombre entra en la habitación.

—Tenemos problemas en la sala de control —solo al decir eso todos los hombres de la habitación se despiden fuera por la misma puerta que yo había entrado.

Lukan me mira y me sonríe.

—Maya, escucha, siento esto, ellos están algo incrédulos a que en verdad seas tú, finalmente, después de haber estado caminado en un camino a siegas..., ¿puedes espérame a que vuelva? —me pregunta.

Pero yo sé que no puedo y quiero irme de aquí. Sé que dije que iba a intentar confiar en él, pero aún tengo mis dudas.

Sonriendo lo digo lo más natural que puedo.

—Lo siento, pero debo irme, pero me puedes dejar tu número y te llamaré —termino la frase con una sonrisa.

—Bien, supongo que no quiero forzarte ni espantarte —me responde sacando una tarjeta de su bolsillo y entregándomela.

Sonrio y él me acompaña a la puerta. Le ordeno a un hombre de traje que parece ser parte del servicio que me lleve a donde yo quiera, pero lo desecho recordándole que mi amiga vendrá a por mí. Me pongo en puntitas y le doy un beso en la mejilla para después salir rápidamente de aquí.

Lukan

La miro a través de la cámara de seguridad que tenemos en el recinto como atraviesa rápidamente los enormes portones antiguos del castillo original. Verla irse lejos de mi hace que mi sangre hierva y quiera golpear a alguien, a ese alguien responsable porque mi pequeña luz parpadeante se aleja cada vez más de mí, fuera de mi alcance, lejos de mis brazos, aterrorizada y no confía en mí, ella ha visto lo que nadie ve en mí, pocos lo hacen, mi oscuridad.

—¿Cuál es la emergencia que hay? —pregunta Draigon entrando por la puerta.

Como es el primero en atravesar es el que recibe mi furia. Lo golpeo por lo que había dicho en la mesa, ¿cómo pudo? Tal vez con Maya se allá ido nuestra esperanza de ganar esta guerra que parece no tener fin.

Siento dos pares de brazos envolverme y tirar hacia atrás, pero yo quiero sangre y que me perdone mi hermano, pero en parte fue su culpa.

—¿Cómo se te ocurre decirle eso? ¿Tienes idea de lo que provocaste o solo te divierte asustarla? —le grito.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Feb 22, 2021 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

La Ultima Heredera Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora