Capítulo 7 Encuentros

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—Aunque él solía contarme historias, leyendas sobre un pueblo que existió hace muchos años, que tenían conexión con el rey del inframundo. Decía que tú madre era su hija, sin embargo, nunca pude comprobar qué tan cierto era eso —me cuenta él. Eso me sorprende, las leyendas podrían estar escritas en algún lado.

Lukan me sonríe intentado verse amable y continúa hablando sobre mis padres.

» Otros hermanos susurraban cosas, pero cuando los aprendices entrábamos, todos se callaban; así que pocas veces logramos escuchar algo.

» Un día tu padre me contó sobre la relación que existía entre tú y tu madre, y el peligro que corrían.

» Ellos desaparecieron después de eso, muy pocos sabían su ubicación. Cuando se fue el último guerrero de los originales y yo asumí el mando, lo encontré, pero ya era tarde, tus padres estaban muertos y tú habías desaparecido. Nos costó bastante encontrarte. Eso es todo lo que sé de ti. Tendremos que investigar más.

No se cómo reaccionar, pues esto es un sueño de esos que solía tener por que no se parecía a nada real lo que estoy escuchando, menos lo que él me dice.

Suelto una carcajada. No sé por qué, pero no sé cómo reaccionar a esto, no es lo mejor que hago, reír.

—Es un buen chiste para un secuestrador. Les advierto, déjenme ir o los mataré —espero que suene convincente ya que estoy un poco asustada.

Un temblor en mi mano que lo apunta puede revelar lo poco confiada que estoy, Dios, que es esta reacción cerca de él, no pienso con claridad

Estos hombres miden más o menos unos dos o tres metros. Yo soy muy bajita al lado de estos extraños. Escucho una risa de Lukan.

—¿Crees que una cosa tan pequeña como tú, puede con guerreros entrenados para matar? —inquiere.

—Bueno, yo.... Eh —no sé cómo responderle. Obviamente lo que dije era una mentira, esos tipos son enormes.

Mi amiga, Mel hubiera hecho una fiesta por estar en mi lugar, pero yo ni por un segundo voy a confiar en cualquier hombre.

Lukan no se toma muy bien mi reacción y me mira enojado.

—Es suficiente e intentando ser amable contigo por que no tienes idea de nada, pero tienes que ver algo que tiene que hacer que te des cuenta de la realidad. Alguna cosa rara aparte de las visiones que te haya sucedido —grita encolerizado.

Me quedo paralizada, ahí, en el mismo sitio, un temblor me recorre, lágrimas frías caen como cataratas por mis mejillas, aterrada lo miro abrazándome a mí misma.

La puerta se abre de golpe y las personas que se habían ido, volvieron a la habitación rápidamente, dos hombres toman a Lukan, arrastrando su cuerpo hacia atrás mientras la misma mujer se acerca a mí de forma ágil.

—Cielos, ¿los hombres no pueden ser más amables de vez en cuando? —dice Viorica fulminando a Lukan, este último parece que poco a poco se calma.

—¿Estás bien? —me pregunta ella amablemente.

—Sí —respondo insegura.

—Artemisa, fuera de la habitación, ahora —ordena Lukan.

Todos obedecen, la pequeña mujer es arrastrada fuera de la habitación por un gran hombre. Lukan se da la vuelta e intenta acercarse a mí, sin embargo, yo me encojo, de nuevo.

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