El aire comienza a cambiar a mi alrededor, se torna más pesado, el viento empieza a remolinarse a mi alrededor lo que me dice que estoy en algún lugar al aire libre y con él fresco vino un aroma leve a putrefacción.
De la nada alguien pasa rozándome el brazo. Veo a una joven qué pasa corriendo como si huyera de algo.
Eso me da escalofrío. El miedo comienza a escalar lentamente y una sensación espantosa me hace darme vuelta. Detrás viene una de esas cosas que suele aparecer en mis pesadillas. Me quedo helada de miedo mirando a la cosa que cada vez se acerca más. Comienzo a temblar y no sé cómo logro mover y correr en la misma dirección que la joven.
Otra mancha borrosa pasa por nuestro lado y se detiene frente a la joven que choca contra ella. Se levanta rápidamente y mira a la persona contra la que chocó, parece relajarse, eso quiere decir que él no es el enemigo, de repente sus ojos se paran en mi parece, sorprendido, un segundo, él puede verme, pero ¿cómo es eso posible? Sorprendida me acerco a él y en cuanto lo hago unos hermosos ojos azules me observan, una suave exclamación se me escapa como el aire atrapado en mis pulmones.
¿Qué hago? Nunca me ha pasado esto, es extraño. ¿Qué significa esto?
Me observa, parece no entender de dónde salí, yo no entiendo como él puede verme. ¿Qué está pasando? Esto parece un extraño enigma y cada vez aparecen piezas nuevas que no sé cómo unir.
No sé cómo, pero de repente algo lo derriba desde un costado y las manchas que pasaron se trasforman en personas, intentan golpearlo, sin embargo, él es más rápido y los mata a todos de un golpe.
No sé cómo explicarlo, pero se siento un enorme alivio que me invade lentamente y tranquilizándome, es como si yo supiera que los enemigos eran las manchas oscuras que desprendían un aroma nauseabundo, asfixiante y abrumador que me llevó mareada al suelo.
Ahora solo quedamos nosotros dos en el escenario, él es curioso, me mira como si supiera algo de mí o me conociera, esto se siente extraño, me levanto y me acerco nuevamente.
A su alrededor se remolinea una especie de frialdad que me da algo de miedo, pero a la vez me atrae, me acerco más aún y levanto una mano para tocar su fría mejilla, su mirada cae en mi cuerpo haciendo que me avergüence un poco, pero su mirada se enciende haciendo lo mismo conmigo, como si nos conectáramos pese a no saber nada uno del otro, es como si estuviéramos destinados.
Ni siquiera siento el frío de la noche, su mano grande me sorprende cuando rosa mi mejilla haciendo que me asuste un poco por la sorpresa y haciendo que se me escape una exclamación de pánico. Oigo voces de otros tres hombres a lo lejos y el miedo me invade, me han visto, ¿me querrán matar?
Aunque... Es raro, no parecen verme ¡¿Pero él me vio?! ¿Y si otros pueden también? Eso me hela. Asustada me encojo y retrocedo lentamente, él estira otra vez la mano, pero yo huyo de él, lo miro nuevamente a mi chico misterioso.
¿Mío?
Él no es mío, ¿por qué tengo esa sensación tan extraña y egoísta si no lo conozco?
Siento un codazo en mis costillas.
—May, oye te ha hablado el profesor —me dice Mel.
—Ah, ¿qué? —respondo haciendo reír a todos.
Mi amiga pone sus ojos en blanco y yo le devuelvo la mirada diciendo con un gesto "¿Qué importa?".
—Señorita Vialica, ¿está en el mundo de los sueños o en mi clase? —me reprende el profesor.
—No, disculpe, estoy en su clase —exclamo lo más cortésmente que puedo, no quiero problemas con matemáticas.
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La Ultima Heredera
JugendliteraturLukan creció de niño escuchado historias fantásticas e su maestro y su papá le relataban guerras pasadas y leyendas que nadie creía, el ingenuo siempre pensó que eran una mentira. Poco sabia a que se hacían referencia los adultos. Pero siempre lo en...
