Capitulo XIII

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Entraron al salón principal donde estaba Jun Wu sentado en su trono, al verle llegar con Hua Cheng era más que claro que no podía esconder su disgusto.

De inmediato ordenó a un par de oficiales retenerlo y tomar al bebé bajo custodia, Xie Lian se exaltó, pero Hua Cheng hizo un gesto con su cabeza para indicar que todo estaba bien.

— Me parece que tengo que hacer algo con ese comportamiento rebelde tuyo Xian Le, nuestro hijo no puede ser criado de una manera tan descuidada — Jun Wu se levantó del trono y entonces se acercó a ver el pequeño que ahora dormitaba en los brazos de Ling Wen.

— ¡Si te entrego a nuestro hijo entonces debes devolver al hijo de San Lang! — dijo Xie Lian.

— Te refieres a ese mocoso sin talento que lloriquea pegado a su madre todo el día, puedes tenerlo — dijo viendo a Hua Cheng — Solo si ya no vuelves a verle.

Xie Lian frunció sus labios y apretó sus puños — Está bien, no volveremos a vernos, pero no involucres a nuestros hijos en este asunto.

— Xian Le, siempre tan inocente — dijo Jun Wu esta vez hizo un gesto y entonces un par de oficiales trajeron a rastras a Qirong y a Guzi que venía llorando por su "madre".

Xie Lian miro descolocado como lucía de maltratado QiRong, su cara estaba cubierta de sangre.

— Me disculpo por mis modales, debes entender que hago lo posible por no lastimarte Xian Le, pero ciertamente mientras no sabía dónde estabas tenía que descargar mi frustración con lo más parecido a ti.

— ¡Eres un monstruo! — Xie Lian no sentía algo especial por QiRong pero ver la brutalidad con la que había sido tratado por su culpa...

El pequeño Guzi llamaba a su madre, pero estaba apenas podía hablar y estar consciente.

— ¿Este niño estás seguro de que es un sujeto de intercambio, recuperar a mi hijo lo vale? No te parece que sería mejor para todos que desapareciera junto a su molesta madre, creo que lluvia sangrienta estaría más tranquilo si el duende verde dejara de estar por allí causando problemas — dijo Jun Wu y Xie Lian tragó saliva.

— QiRong es mi familiar, si quieres castigarle por algo ese debería ser yo quien decida que castigo aplicar, el niño no tiene nada que ver en esto, ¡es inocente! — QiRong rio al ver cómo Xie Lian decía tales palabras, no necesitaba su compasión, una así...

— ¡Jajajaja! — la risa enloquecida de QiRong inundó la corte — Que buen mentiroso eres, piensas que mi primo el príncipe heredero es tan estúpido para lamerte las pelotas después de lo que hiciste, puedes insultar lo que quieras a este, pero nunca mi hijo, o como debería aclarar, ¡tu hijo jajajaja! ¡Así es este niño es tu hijo! ¡tú el emperador celestial has caído en la deshonra al tener un hijo conmigo!

Todos se quedaron en silencio ante tal revelación.

Jun Wu encendió una llama y entonces sin pensarlo mucho la arrojó a dónde estaba ¡Así es este niño es tu hijo! el pequeño GuZi, pero entonces QiRong con sus últimas fuerzas abrazó al pequeño recibiendo el impacto.

Xie Lian gritó para evitarlo y Hua Cheng avanzó tratando de salvar al pequeño pero la llama fue inesperada y ardió incluso hasta hacer que el jade del suelo se resquebrajara.

—¡¿Es cierto?! Guzi es tu hijo?! ¡¿Cómo pudiste hacerle eso a tu hijo?!

Xie Lian estaba conmocionado, tenía miedo que ese fuera el destino de su pequeña flor roja.

Jun Wu estaba furioso. Parecía que habían descubierto algo.

—Xian Le, te prohíbo que dudes así.

Todos estaban conmocionados y ante tal panorama el general Pei habló.

—Es cierto, el niño era hijo del emperador. Envió al pequeño general Pei para conseguirle al fantasma verde... y ahora entiendo por qué.

Todos lo sabían. Hace mucho tiempo que Jun Wu deseaba poseer a Xie Lian y Qi Rong era lo más parecido a él.

—Era un niño sin talento... por otro lado, mi pequeño es muy talentoso. Incluso ayudó a escapar a su madre.

Ling Wen le pasó el bulto envuelto en las sábanas. Y en cuanto lo vio sus ojos se abrieron de par en par.

—No le hagas daño.

Pidió Xie Lian. Pero Jun Wu no iba a aceptar tal humillación, había matado a su propio hijo pensando que tenía un repuesto y ahora veía que ese niño no era suyo.

— Xian Le, ¿hacerle daño? ¿cómo podría? aunque esté niño sería la viva imagen de su padre — vio de reojo a Hua Cheng con desprecio — Este niño es valioso, es la unión de un dios y una calamidad.

— ¡Basta! sabes bien que este niño no es tu hijo no tienes derecho de tenerlo.

— Xian Le, sigues siendo tan rebelde, si es probable que este niño no sea mío, pero me encargaré de que ahora sí tengas uno mío — dijo Jun Wu extendiendo su mano a Xie Lian entonces Xie Lian apretó sus puños furiosos un puñetazo en el rostro dejando a todos en la corte consternados.

Lluvia Sangrienta que Poliniza una FlorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora