Qi Rong le había dado muchos dolores de cabeza así que Hua Cheng suspiró. Iba por ahí diciendo que Guzi era hijo suyo y de Hua Cheng, pero todos los fantasmas reconocían a Xie Lian como su reina y sabían que esperaba al heredero del reino fantasma.
Nadie creyó en Qi Rong y de hecho se burlaron pensando en que tal vez no sabía quién era el padre de Guzi. Xie Lian escuchó mientras alimentaba a su hijo y se entristeció por su primo, era tan charlatán que ni siquiera le creían cuando decía la verdad.
—Pensaba reconocer a Guzi, pero no podía hacer nada sin preguntar tu opinión. Por supuesto, nuestro hijo es el primogénito.
—Está bien, ambos son hermanos.
Xie Lian pensaba que Guzi estaría mejor con ellos, pero Qi Rong no se los dejaría tan fácil. Además, el niño, a diferencia del bebé, no mostraba haber heredado el poder espiritual de su padre, probablemente tendría que cultivarlo arduamente ya que Qi Rong tampoco era un prodigio.
Hua Cheng ordenó buscar a Qi Rong. Muchas veces le había echado en cara que Xie Lian estaba en la cama de Jun Wu y aun así lo esperaba. Esa una fatiga constante lidiar con él y se arrepentía cada segundo de haberlo tomado.
Sólo pudo hacerle la promesa a Xie Lian de que Guzi sería educado y tendría un futuro próspero como su bebé.
—¿Qué nombre podríamos ponerle?
Ahora el niño dormía envuelto en una pequeño traje rojo y sábanas blancas, era como una pequeña flor roja en medio de la nieve.
—El que quieras Gege...
Hua Cheng creía que no merecía el honor de ponerle nombre después de todo lo que Xie Lian había pasado por tenerlo. Tomó la mano del bebé y la frotó suavemente.
—Creo que no soy la persona indicada para elegirlo... sería un nombre de mala fortuna. Si tú lo escoges tendrá tanta suerte como tú.
Hua Cheng se sorprendió, era cierto que Xie Lian tenía muy mala suerte.
— Gege es curioso que digas eso, siendo yo alguien nacido bajo una estrella de la desgracia, no creo que su suerte sea la mejor.
— Pero San Lang es quien siempre me da suerte a mí — dijo entre risas — Ya que San Lang quiere que le ponga yo un nombre entonces mientras lleve tu apellido nuestro hijo tendrá la mejor de las suertes.
Hua Cheng sintió que su cara siempre imperturbable ahora debía tener una extraña mueca porque Xie Lian solo le vio impresionado por un momento y comenzó a reír.
Realmente Xie Lian quería que su hijo llevará su apellido, realmente era más de lo que pudiera imaginar, demasiadas emociones contenidas, más de lo que pudiera imaginar, y su máscara de imperturbabilidad se había quebrado por un momento, entonces Xie Lian dejo de reír y vio preocupado a Hua Cheng que había derramado una lágrima de su único ojo.
— ¿San Lang?
— Gege, soy tan feliz de tenerlos a ambos.
Xie Lian abrazó con todas sus fuerzas a Hua Cheng y ambos abrazados vieron a su hijo orgullosos.
Xie Lian no quería que está felicidad se acabara nunca, pero entonces llegaron noticias de que QiRong había sido llevado al reino celestial, tal parecía que Jun Wu mandaba una clara amenaza de matar al pequeño Guzi si Xie Lian no se presentaba ante el con su hijo.
Xie Lian aun no recuperaba sus fuerzas por completo y no quería poner en peligro a su pequeño.
Hua Cheng estaba contrariado. Qi Rong no significaba nada más que desprecio, vergüenza y tristeza, pero Guzi era su hijo.
—Tenemos que ir.
Hua Cheng miró a su hijo dormido en brazos de Xie Lian y le pidió que cuidara a su madre. Le daría poder espiritual si lo necesitaba y se escondería si era necesario.
Hua Cheng creó un cascarón para el bebé y se lo colocó a Xie Lian en la espalda mientras él llevaba a su hijo escondido. Si no llevaban al bebé original Jun Wu se daría cuenta, pero al menos no sabría quién lo tenía.
Ling wen fue por ellos y ascendieron sin problemas. La diosa no evitó dar un vistazo.
—Su alteza, me temo que su esposo el emperador no está del mejor humor. Tendremos que aclarar la fecha de nacimiento de su primogénito.
—No hay nada qué aclarar.
—Creo que esa respuesta es muy peligrosa.
Ling Wen miró a Hua Cheng y luego revisó al bebé en la espalda de su alteza y suspiró cansada. El parecido era innegable, el bebé incluso vestía de rojo como una pequeña versión de su padre.
Entraron al salón principal donde estaba Jun Wu sentado en su trono, al verle llegar con Hua Cheng era más que claro que no podía esconder su disgusto.
De inmediato ordenó a un par de oficiales retenerlo y tomar al bebé bajo custodia, Xie Lian se exaltó, pero Hua Cheng hizo un gesto con su cabeza para indicar que todo estaba bien.
— Me parece que tengo que hacer algo con ese comportamiento rebelde tuyo Xian Le, nuestro hijo no puede ser criado de una manera tan descuidada — Jun Wu se levantó del trono y entonces se acercó a ver el pequeño que ahora dormitaba en los brazos de Ling Wen.
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Lluvia Sangrienta que Poliniza una Flor
FanfictionXie Lian el príncipe heredero de Xian Le, ha ascendido por tercera vez al reino celestial pero esta vez no como un simple dios sino como el prometido del emperador celestial Jun Wu, pero a su vez se encuentra atrapado en un mar de intrigas luego de...