La mañana siguiente, fue toda una tortura para el rubio. Entre pasar gran parte de la noche en vela, haberse quedado dormido e ir tarde para su primer clase, aún tenía un ensayo que presentar en esa misma semana.
Una vez que aparcó su motocicleta en el parking del campus, la indecisión de si ir directamente a clase o pasar a comer algo a la cafetería lo abrumó. La solución fue fácil una vez que su estómago gruñó y el recuerdo de Marinette bombardeo de nuevo su cabeza.
—No estoy de humor para tomar clase ahora —Susurró para si mismo y emprendió su camino a la cafetería del campus.
Inconsciente, miraba hacia todos lados al deambular por la universidad, añorando encontrarse con esa joven que se había apoderado no solo de sus pensamientos y su corazón, si no también de su alma. Sintiéndose decepcionado al no haber rastro de ella por ningún lugar.
« Joder... Enserio la extraño »
Ya resignado, se adentró finalmente a la cafetería, ordenando una hamburguesa y un jugo para desayunar, dirigiéndose después a una de las mesas del fondo, esperando que aquello lo ayudara a mejorar un poco su humor.
Entretanto, aquel día la azabache había ido a clases con su habitual cabello suelto. Haciendo énfasis en cubrir la zona donde se encontraba el golpe que recibió la noche anterior, y el cual se hubo esmerado en camuflar con maquillaje.
Por suerte se le había dado bien lo de disimular un poco el morado, por desgracia no lo suficiente como para que el color no resaltara en su blanca piel. Le resultaba difícil tratar mantener la compostura y mostrarse natural al intentar en taparse, aún así, el intento hacía.
No sabía cómo ir al salón y actuar frente a Alya sin que ésta se diera cuenta de lo que le había ocurrido en su rostro. Por lo que fue a la cafetería a por algún refresco mientras pensaba cómo lidiar con su complicada jornada.
«Aunque tampoco puede huir todo el rato... Debería pensar en una excusa creíble...»
Mientras tanto, Adrien degustaba su hamburguesa con calma mientras revisaba su celular en un estado abstraído. No había ninguna novedad en sus redes sociales, mucho menos en su chat con la que hasta entonces había sido su novia.
« ¿Debería de enviarle un mensaje? O enviarles... ¡Joder! »
Soltó el aire con brusquedad por la nariz, revisando la fotografía que la chica tenía en su perfil y sonriendo con nostalgia al contemplar detenidamente cada una de sus bellas facciones, no pudiendo imaginarla entonces con aquel antifaz rojo que solía utilizar cada noche.
—Tal vez... La culpa ha sido mía —Suspiró —¿Cómo no pude darme cuenta de que ambas...?
La puerta de la cafetería se abrió y el sonido de unos pasos captaron su atención. Al levantar el rostro hacia la entrada, pudo ver a Marinette, quien avanzaba con su particular contoneo hacia el mostrador y fue entonces que su corazón dio un brinco dentro de su pecho y sus pupilas se dilataron.
—Gatita...
La joven revisó las distintas bebidas del aparador, así como algún que otro bocadillo y dulces. Y es que, después de lo mal que le estaba saliendo todo últimamente, no le vendría mal consentirse.
—¿En qué puedo servirte? —La saludó el chico de detrás del mostrador.
Ella hizo una trompita con los labios un deje pensativa.
—Pues... Una cola light. —Se mordió el labio inferior—. Y un croissant de chocolate y una magdalena...
—¡Wow! Sí que vas fuerte de buena mañana... —la azabache lo miró aprensiva y el varón rectificó—. Ahora mismo te lo preparo.
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𝐁𝐀𝐃 𝐓𝐇𝐈𝐍𝐆𝐒 | Adrinette | Feat Marichat8989
FanfictionDos almas corrompidas que se complementan a la perfección. Marinette Dupain-Cheng, una estudiante ejemplar que guarda celosamente su más grande y oscuro secreto. Adrien Agreste, despreocupado y atrevido joven, adicto a las emociones fuertes y al pel...