Había pasado una semana desde que los caminos de Adrien y Ladybug se cruzaron. Se habían frecuentado en las noches que siguieron y parecía que, aún y el misterio de la identidad de la azabache, los dos se compenetraban bastante bien.
Aparte de su vida nocturna, la joven no descuidaba sus quehaceres en la Universidad. Compaginando los estudios con su peculiar empleo, del cual nadie, excepto ella misma, estaba enterada.
Quizás podría hablarlo con su mejor amiga de la infancia, pero temía que al hacerlo los prejuicios ganaran peso y fuera tachada de algo denigrante y miserable. Por lo que ya resignada y convencida a mantener el anonimato de su profesión, día a día se enfrentaba a los rutinarios deberes del jornal estudiantil.
—¡Marinette, espera!
La susodicha se volteó en medio del pasillo de la facultad, viendo a su compañera Alya dándole alcance mientras se abrazaba a sus libros.
—Tranquila, que no iba a largarme sin más. —Tranquilizó la euroasiática con una sonrisa dispersa.
—Permite que lo ponga en duda. —Murmuró la morena con una mueca engorrosa—. Tú siempre desapareces cuando menos me lo espero.
—Eso es que te despistas con facilidad. —Rio brevemente, encauzándose a la salida del edificio— ¿Vas a estudiar esta tarde?
—Era la intención, pero antes tengo que hacer unos recados y llevar a mis hermanas a una fiesta de cumpleaños.
—Menudo rollo.
—¿No te apetecería acompañarme? —Imploró con un puchero en los labios—. Al menos, así tendría con qué distraerme.
—Genial, ahora soy tu pasatiempo.
—Siempre. —Aseguró la de lentes, arrimándose a su amiga—. Eres mi principal entretenimiento.
—Deberías buscarte un novio.
—Después de ti, guapa. —Rechistó jactanciosa.
—Lo siento, pero eso no va a poder ser. —Respondió aborrecida—. Apenas tengo tiempo para mí misma, como para encima tener que buscarme a un cretino con el que joderme la vida.
—Qué positiva. —Ironizó incrédula– No todos los tíos son unos capullos, ¿lo sabías?
« Díselo a los que vienen donde trabajo... »
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Mientras tanto, en un lugar no muy lejos de allí, Adrien terminaba de cerrar uno de sus tantos negocios extraños y poco comunes, recibiendo una considerable cantidad de dinero por parte de su cliente del día.
—Entonces... ¿Cuento contigo? —Preguntó el hombre castaño y de pulcro traje de etiqueta que lo acompañaba — Es decir... Sí podrás hacer mi encargo ¿Verdad?
—Hey, robar unas cuantas joyas del departamento de tu ex mujer no es la gran cosa.
—¡Shhhht! —Expresó el de orbes grisáceas mientras miraba hacia todos lados esperando que nadie escuchara su charla dentro de aquel discreto callejón—Ya te lo dije, esas joyas eran de mi madre y bueno... Beth no me ha dejado otra opción.
—Aún considero que comprar joyas nuevas te resultaría más barato que contratarme.
—Es el valor sentimental de esas joyas lo que me importa.
El rubio rodó los ojos y después de terminar de contar sus billetes, metió el dinero en uno de los bolsillos internos de su chaqueta, asintiendo finalmente mientras miraba a su cliente.
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𝐁𝐀𝐃 𝐓𝐇𝐈𝐍𝐆𝐒 | Adrinette | Feat Marichat8989
FanfictionDos almas corrompidas que se complementan a la perfección. Marinette Dupain-Cheng, una estudiante ejemplar que guarda celosamente su más grande y oscuro secreto. Adrien Agreste, despreocupado y atrevido joven, adicto a las emociones fuertes y al pel...