ᘛ Quince ᘚ

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Tanto Marinette como su invitado se alamaron por la repentina aparición del rubio, y caminaron hacia su encuentro.

—Antes de que imagines cosas raras, deja que te digamos, que no es lo que parece. —Comentó el músico con las manos en alto.

La azabache agrandó los ojos ante el desafortunado comentario del ojizarco.

—Mejor estate calladito... —Instó ella con reproche y luego rodeó el cuello de su chico—. No ha pasado nada, solo me encontré con Luka en la calle y lo invité a entrar.

Adrien la miró fijamente, no muy convencido de su explicación a la vez que la rodeaba por la cintura y la atraía a su cuerpo de forma posesiva.

—Confío en ti, gatita... —Besó sus labios, dedicando después una mirada envenenada a su amigo —En quien no confío demasiado es en Luka...y su polla.

—¡Oye! —Exclamó el músico fingiendose ofendido —Que mi polla ha estado bien portada y lo sabes.

—Se lo necesario —Mascullo el rubio, abrazándose aún más a su chica —Mientras la mantengas lejos de mi novia... Todo bien.

La joven soltó una risita ante la respuesta de su pareja y se estrechó contra su torso.

—Gatito celoso... —bromeó la universitaria, a la vez que se alzaba de puntillas para buscar el contacto de su boca con la de él—. Tranquilo, te aseguro que no ocurrió nada de nada.

—Exacto. —Afirmó Luka con exaspero—. Mi pájaro está enjaulado y no tiene ganas de morir, así que...

Adrien rodó los ojos, subiendo la bolsa que sujetaba a la altura del rostro de su novia.

—Traje la comida —Volvió a besarla, acomodando un mechón de cabello tras su oreja —¿Hamburguesas está bien para ti, princesa?

—Más que perfecto... —se separó un poco y vio al guitarrista mirándolos con los brazos en jarra—. Invitaría a tu amigo, pero me da que tiene todas las cartas de salir mal parado.

—No podría estar más de acuerdo contigo —Adrien miró al guitarrista, quien levantó la mirada al cielo mientras metía las manos en los bolsillos de su pantalón —Vale pues... Igual ya me iba —Se encogió de hombros, despidiéndose con un ademán de la peli negra a la vez que abría la puerta principal —Ire a dar una vuelta al bar... ¿Te saludo a lady? —Preguntó finalmente en un tono burlón.

« Hijo de puta... »

Adrien se mantuvo en silencio, viendo como su amigo desaparecía al cerrar la puerta tras su espalda. Después de eso lanzó un suspiro, regresando la mirada hacia Marinette.

—Ignoralo, la falta de sexo lo pone imbécil.

—Ya he notado que no coordina muy bien lo que dice. —Se arrimó al cuerpo del rubio y lo rodeó melosa por la cintura—. Igualmente mejor no le prestamos atención y nos dedicamos a nosotros dos... —sonrió enternecida, guiando una mano a los mechones del zagal—. Ya sabes... Nos sentamos bien acurrucaditos en el sofá... Y... ¿Sesión de mimos?

—¿Sólo de mimos? —Preguntó el varón en medio de un suave ronroneo, guiando sus labios al cuello de la muchacha para besarlo con provocación —Dudo mucho que pueda limitarme a  eso...

—Ah, ¿no? —Tentó ella con la respiración entrecortada, deleitándose del efecto que producían los agasajos del rubio—. Entonces... ¿Te apetece hacer alguna otra cosa?

Adrien sonrió de lado, avanzando junto a ella hacia uno de los sillones, tomando asiento mientras la hacía sentarse sobre sus piernas.

—Para ser sincero, me apetece hacerte miles de cosas a ti... —La rodeó por la cintura, atrayéndola a su cuerpo mientras continuaba repartiendo besos a lo largo de su cuello —Extraño tanto sentirte...

𝐁𝐀𝐃 𝐓𝐇𝐈𝐍𝐆𝐒 | Adrinette | Feat Marichat8989Donde viven las historias. Descúbrelo ahora