3. Imagination In Class

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<<Esto no debe ser tan impuro como tus fantasías>>


Tres semanas después. /jueves.

El profesor Riddle no podía conteneserse, reprimir su hambre por ella lo llevaba a encontrarse en la ducha haciendo de todo menos ducharse. Intentó resarcir el menudo pensamiento más no podía y no sabía por qué. Sabía que la diferencia de edad era poca, y las únicas palabras que cruzaban eran en clase. Aún así no desviaba su mente de ella, se había fijado de su carácter y le encantaba como parecía disgustarse con otros chicos; en cambio cuando él se acercaba se ponía nerviosa, y el color subía a sus mejillas, apesar de que ella controlara muy bien las actitudes, él podía darse cuenta.

Ahora Elennor estaba en clase de Defensa, era su favorita, y con tal profesor como no. Muchas chicas de otros grupos comenzaban a asistir ahí, más salían tan rápido como entraron puesto que el profesor Riddle las reprendía.

Él sabía que era atractivo, más poco le importaba su vanidad, aunque sí replanteamos que se sentía atraído por una alumna, necesitaba ser cuidadoso en ella.

Elennor comenzaba a distraerse fácilmente en clase de Defensa, bueno, no sólo ella, muchas chicas más, pretendiendo estar ahí mientras su mente viajaba a la sensación de pensamientos impuros con su profesor. La vergüenza cubría su cara y rogaba a Merlín por no tener una llamada de atención cuando el profesor Riddle la tomara por sorpresa distraída, y este en definitiva no era su día.

—Espero obtener una buena nota en DCAO, ya sabes y así lograr una E en los ÉXTASIS. ¿Sabes? Mi padre había dicho que en el mundo muggle 'éxtasis' es una droga, son tan extraños.—mencionó Zahed quién estaba sentado a un lado de la castaña. Al notar su falta de respuesta, continuó.—Elle, ¿me estas escuchando?.

Ya era cierta costumbre.—¿Eh,eh?.—respondió distraída.—Sí, lo siento. Pero ¿qué decías sobre qué te drogabas?.

El pelirrojo negó con diversión.—No, no me drogo. Es solo que...ah, olvídalo. ¿Ya has entregado tu trabajo de relashio?.

—Sí, el profesor Riddle debe estar revisándolo.—mencionó.

—Ya veo, ahmm. Quería preguntarte. No, quiero preguntarte si, bueno, ya sabes. ¿Quieres salir conmigo?.

Eso la tomó por sorpresa, debía admitirlo, su compañero de clase y amigo era atractivo, ¿qué podía pasar si decía que sí?. —Por supuesto.

—¿Te parece el sábado?, claro, si no estás ocupada.

—Oh, no no, para nada.

—Bien, entonces el sábado a las cinco en punto ¿vale?.

—Vale.—la campanilla sonó, anunciando la culminación de la clase. Elennor comenzó a guardar alguna de sus cosas, volteó a ver a Zahed quién ya parecía haber sabido la hora pues había terminado, mientras la esperaba.—Gracias, vámonos.
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El profesor Riddle, calificaba los pergaminos de clase, mientras miraba como la castaña pretendía marcharse para poco después él devolverse a su actividad.—Señorita Tempest.

Elennor pareció asustarse por el llamado, si le preguntabas su mente estaba en blanco que siquiera temía moverse y dar un paso en falso. Tragó grueso, pues probablemente la había llamado por su trabajo, quizá para felicitarla, puesto que alguna queja no tendría ¿o sí?.

—¿Sí, profesor?.

—Cierre la puerta.—exigió, aún sin levantar su vista.

Ella hizo lo dicho, acto seguido se encaminó hasta quedar frente a su escritorio. Él soltó la pluma, dejándola a un costado. Se puso de pie, y rió, le daba una rara especie de ternura lo baja que era ante él.—Debo admitir que su trabajo me sorprendió, es realmente muy bien estructurado y redactado, sin embargo, no la he hecho quedarse para ello.

ᴡɪꜱʜɪɴɢ ɪ ᴡᴀꜱ [ᴛ. ʀɪᴅᴅʟᴇ] Donde viven las historias. Descúbrelo ahora