Mew lo llamó bastante después de la medianoche.
–Rompimos –dijo rotundamente.
Gulf levantó la vista hacia las sombras bailando en el techo de su cuarto. No sabía qué decir. ¿Qué le dices a tu mejor amigo luego de que rompiera con la mujer que amaba por ti?
–¿Cómo se lo tomó?
Mew se rio, un sonido hiriente y afilado.
–Yo ni sabía que ella supiera algunos de los insultos que me dijo. No la culpo. Ni siquiera le pude explicar por qué estaba rompiendo con ella.
–Lo siento –Las palabras sonaban tan poco adecuadas.
Tan baratas.
Hubo un largo silencio en la línea.
Gulf contó los segundos, agudizando el oído. ¿Me odias ahora por perderla? Por favor, no me odies.
Luego de catorce segundos.
–Te quiero. Ven aquí –dijo Mew.
Gulf exhaló, el apretado nudo en su estómago aflojándose un poco.
–¿Todavía estás en la casa?
–Sí –dijo Mew y colgó.
Eran casi las dos de la madrugada cuando Gulf finalmente aparcó el coche en la entrada de Zee.
No tocó. Envió un mensaje a Mew y esperó, con los dientes castañeteando cuando el viento frío barría en su cuerpo.
Los minutos pasaban.
Tal vez Mew se habría quedado dormido.
Tal vez Mew habría cambiado de parecer y no quería verlo.
Cuando estaba a punto de regresar al coche, la puerta se abrió.
Mew se quedó allí, con una botella de vodka en la mano y una expresión indescifrable. Se apartó, dejando a Gulf entrar. Gulf lo siguió hasta su alcoba, observándolo cuidadosamente. Mew no se balanceaba ni nada, sus pasos eran firmes y estables, pero Mew raramente lo hacía, incluso cuando realmente estaba borracho-hasta-el-culo.
Gulf cerró la puerta del cuarto al entrar. Mew se dejó caer en el sofá y empezó a beber de la botella, con la cara cerrada.
Un silencio tenso cayó entre ellos. Un silencio cargado de rabia y dolor y resentimiento.
–No deberías haber roto con ella –Gulf dijo entre dientes, rompiendo el silencio–. Por una jodida que no te forcé.
Mew tomó otro trago de la botella y la dejó a un lado, con la mirada endurecida.
–Ven aquí –dijo.
Gulf vaciló, pero fue. Se sentó junto a Mew, tenso e inseguro.
–¿Sabes cuál fue la peor parte? –preguntó Mew, sin mirarlo.
Gulf miró hacia su perfil y esperó.
–Lo que ella me dijo después de calmarse –dijo Mew, con la mirada baja, los anchos hombros caídos hacia el frente, las manos flojas entre sus rodillas –. Dijo que tal vez era lo mejor. Que ella se merecía algo más que un novio que tuviera todas sus necesidades emocionales satisfechas en otro sitio –podía ver los músculos en la mandíbula de Mew trabajando–. Como si ella no fuera más que un agujero para que yo follara.
Gulf frunció el ceño.
–Eso no es cierto. Han estado juntos por medio año. Fue la relación más seria en tu vida.
Una risa dejó la garganta de Mew. Volteó la cabeza hacia Gulf y encontró su mirada.
–No, no lo fue, Kana –Una sonrisa irónica curvó sus labios. –Y ese es el problema, ¿verdad?
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Mejores amigos
FanfictionAdaptación Mejores Amigos, uno enamorado del otro y el otro con novia. Historias como esta no tienen un final feliz. Sin editar
