Era un día normal en la casa Loud, donde los chicos —o más bien, la nueva generacion hacían travesuras, gritaban y jugaban. Todos menos una: una rubia de cabello opaco que permanecía pensativa en el sofá.
—¿Qué hay, chica? —preguntó Lupa—. ¿Aún sigues preocupada por lo de la tía Leni?
—No —respondió Liena sin prestar atención—. Es más bien por las cartas que me dio mamá.
Liena mostró los sobres que guardaba en su cartera de mano. Lupa, confundida, tomó las cartas de inmediato. —¿Qué cartas? ¿Qué dicen o qué?
—¡Ahhh! —exclamó Liena regresando a la realidad y dándose cuenta de su descuido—. ¡Lupa! ¿Cuándo llegaste?
Intentó recuperarlas, pero Lupa, viendo la oportunidad de hacer una travesura, salió corriendo en busca de sus hermanos. Tras una breve persecución, Lupa chocó con Loan, quien le arrebató el papel de la mano.
—¿Qué pasa aquí? —preguntó Loan con seriedad.
—Solo quería leer la carta del admirador secreto de Liena —se burló Lupa mientras se reponía del mareo del golpe.
Loan miró pensativa a Liena. En ese momento llegó Lyra.
—Loan, Lyra... —dijo Liena suspirando—. ¿Podemos hablar en privado?
Tras una larga explicación sobre cómo su madre pensó que iba a morir y que no llegaría a la fecha acordada, Loan y Lyra quedaron sumidas en una mezcla de confusión, dolor y molestia. ¿Cómo era posible que sus madres les guardaran un secreto tan grande? Liena, por su parte, era la que mejor mantenía la calma.
—No sé si sea verdad o solo un truco de mamá para que lo perdone, pero si seguimos el patrón...
—¡A VER! —interrumpió Leia pateando la puerta—. ¡¿QUIÉN DE USTEDES ME VA A EXPLICAR QUÉ MIERDA QUIERE DECIR ESTA CARTA?!
Flashback
Mientras Lupa corría, se encontró con Lemy y solo tuvo que mostrarle el papel para que él supiera qué hacer. Lemy, con un manotazo certero, tomó la carta, se deslizó hasta el cuarto de su hermana mayor Liby y usó la fotocopiadora. Con la misma velocidad con la que entró, salió y alcanzó a Lupa en su carrera, colocando con precisión la copia en su suéter.
Fin del Flashback
El resto de los hermanos y Lemy estaban en el marco de la puerta, furiosos por lo que decía la carta, convencidos de que era una broma de muy mal gusto. La carta decía lo siguiente:
De Lincoln para Liena:
Hola. Sé que debes tener un millón de preguntas, pero aquí responderé todas las que pueda. Si estás leyendo esto, es porque han pasado doce años desde que me fui. Ese día fui el mejor mentiroso del mundo; te mentí a ti y a tus hermanas por una razón.
El día que nacieron fue el más feliz de mi vida. Pero no todo el pueblo lo veía así; me tachaban de enfermo y monstruo. Nunca me importó, hasta que un día Loan, mi bebé, fue culpada por mis errores. que solo eran míos.
El dinero no alcanzaba. El pueblo, los amigos y la familia nos dieron la espalda. No podíamos darles la vida que merecían. Sus madres tenían grandes ofertas de trabajo fuera de Royal Woods y querían seguir sus sueños. Y yo quería que lo hicieran. No era justo separarlas de sus metas, así que llegamos a una conclusión: yo me quedaría en Royal Woods doce años esperando su regreso.
No quería que ustedes juzgaran a sus madres por esta decisión, así que hice lo más idiota que se me ocurrió: fingí que las estaba abandonando. No pido que me entiendas, solo pido que no juzgues a tu mamá ni a tus tías; todo lo han hecho por ustedes.
Comprenderé si me odias. Si uno de ustedes no me quiere ver, lo entendere y jamás volveré a molestarlas.
Te ama siempre, Lincoln Loud.
Al terminar de leer, la confusión reinaba. Muchos de ellos habían salido del pueblo con sus madres, pero nada parecía encajar con la "cima del éxito" que esperaban; sus madres trabajaban en lo que les gustaba, pero no estaban en la cúspide.
—Mamá me pidió que no dijera nada porque ustedes recibirían su carta a su tiempo —explicó Liena—. Lo que sí sé es que ni ellas saben dónde está él ahora.
—Pues... eso no me lo esperaba —admitió Lemy—. ¿Ustedes qué creen?
Los chicos Loud discutieron durante horas, analizando qué partes de la historia concordaban. Ese día todo cambió. Decidieron comprobar si aquello era cierto o un truco de la tía Leni. El siguiente en encontrar su carta fue Lemy; al leerla, quedó destrozado al ver todo lo que su padre había dejado preparado para él. Leia, por su parte, no podía creer que esas palabras fueran mentira; solo alguien con un amor profundo podría escribir algo así.
Ya no tenían dudas: su padre no los abandonó, su padre los amaba.
Ahora tenían una misión, aunque no sabían cómo lograrla. Según Leni, nadie sabía el paradero de Lincoln, pero había una persona que debía saber algo: Rita Loud, la matriarca original.
La pregunta era: ¿los ayudaría? Rita odiaba a Lincoln porque, según ella, él había "frustrado los planes de grandeza de sus hijas". El reto estaba servido: debían lograr que su abuela hablara para investigar el paradero de su padre?.
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Vida En Una Mentira
FanfictionUn escritor que a pasado su vida tratando de llenar el vacío de la soledad...... Solo con sus recuerdos y fantasmas del pasado Que es lo que puede hacer si no es otra cosa que buscar consuelo en sus historias
