NO LOS PERDERE

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Por la ciudad, cuatro grupos de adultos escoltados por personal al servicio de Lincoln corrían a toda velocidad, tratando de encontrar a las niñas dispersas.

—Mantengan la línea abierta, ¿entendido? —ordenó Lincoln por el radio.

—Entendido —respondieron todas al unísono.

Vehículo 1

—Lisa, ¿hay algo que nos pueda ayudar? —preguntó Lincoln con urgencia.

—Los rastreadores nos darán la ubicación, pero no puedo encontrar la frecuencia —respondió Lisa, tecleando furiosamente—. Lori, ¿cuánto tardarás?

—Entre dos y diez minutos —contestó ella con los nervios a flor de piel.

—¡Hay que patear algunas bolas! —exclamó Lynn, ansiosa por la acción.

—Nakaro dijo que vienen armados, hay que tener cuidado —advirtió Lincoln.

Lisa soltó una carcajada fría. —Hermano, tal vez ya no tenga el prestigio de antes, pero aún soy de las personas más inteligentes y locas de la tierra.

Auto 2

—Liena dice que están corriendo hacia la zona sur —informó Leni.

—Neta que hoy se mueren —sentenció Lola con odio.

—Tranquila, Lola, toma a Lana de ejemplo —intentó calmarla Carol.

Lola la miró fijamente. —¿Segura? ¡Está llenando dardos con veneno de rana!

—Ok, mal ejemplo —admitió Carol, tragando saliva.

Auto 3

—No se preocupen, señoritas —dijo Gerardo concentrado en el volante—. Nosotros nos dirigimos a la parte alta, podremos interceptar.

—Oye, Gerardo, ¿tienes algún problema con las explosiones? —preguntó Luan con una chispa peligrosa en los ojos.

—No se preocupe, está con el equipo correcto —le aseguró Máximo.

—Oh, pero yo voy a partir piernas —añadió Luna, ajustando su equipo.

Auto 4

—¡LILY! ¡MÁS DESPACIO NOS VAS A MATAR! —gritó Lucy ante la velocidad.

—¡Si bajo la velocidad los perderemos! —respondió Lily sin soltar el acelerador.

—No se preocupen, este auto es más especial de lo que parece —dijo Marck, comunicándose con los otros—. Noke...

—Si, no te preocupes —respondió a Noke—. Tienes terreno libre.

Auto 1

—¡Los encontré! —gritó Lisa con triunfo.

—¡Todas! —anunció Lincoln—. Les mando ahora mismo donde están.

Cada grupo recibió los detalles de lo que pretendía ser una masacre. En una bodega de traspasos,

Liena estaba acorralada junto a sus hermanas.—En cuanto les diga, corren —ordenó Liena, que ya se encontraba herida.

—Ni creas que te dejaremos —replicó Leia con firmeza.

—Además, ya nos alcanzaron dos veces, no será diferente —añadió Lizy.

—Esto está mal... están demasiado preparados —murmuró Liby con miedo.

Liena apretó los dientes.

—Pues si nos va a llevar la chingada, que nos lleve en limosina. —leia se lanza con una navaja en mano

Vida En Una MentiraHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora