Break My Heart

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Horacio Pérez, un coqueto de naturaleza, un rompecorazones de primera, simplemente, Horacio Pérez

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Horacio Pérez, un coqueto de naturaleza, un rompecorazones de primera, simplemente, Horacio Pérez.

Y aunque muchas veces fue él quien terminó lastimado en aquellas relaciones, simplemente aceptó que el amor no era para él.

Pero aquel día, el día que entró a comisaría, donde vio a aquel comisario, sintió algo que no espero, y es que al principio no veía nada, pero aquella personalidad desinteresada, seria y apenas expresiva. Simplemente encontró belleza en ella.

Se sentía confundido con lo que sintió en su momento, y aún lo seguía, pero le era imposible no admitirlo. Solo esperaba que lo que sentía fuese mutuo, ¿acaso lo era?

Cuando entró al cuerpo, cuando empezaron a patrullar juntos, sólo se preguntaba qué era lo que pensaba el ruso, si tal vez también pensaba en él, es como si todo su valor o seguridad se fuera cada vez que lo veía, como si nadie más pudiese debilitarlo tal y como el ruso lo hacía.

Le era tan curioso aquello, maldecía aquel momento donde se le ocurrió ir con Segismundo a comisaría, porque ahora no sabía qué sentir o hacer, siempre amo el estar soltero, porque a pesar de ser enamoradizo, no sufría pensando en una relación, pero al cruzar palabra con el peli plateado es como si fuera directo a su perdición.

Estaba en casa, precisamente acostado en la cama de su cuarto, porque a pesar de sentir algo por el comisario, entre todo eso, le encontraba una similitud a algo, o más bien, a alguien.

Escuchó la puerta abrirse, encontrando los bellos azules de su amigo.

—¿Qué haces aquí tan solo?

Se acomodó dejándole un lugar al mayor, quien perfectamente entendió y se sentó en la cama, el mayor le veía, pero él pensaba en como decirlo.

—¿Recuerdas que te dije que me gustaba Volkov?

El rubio asintió con curiosidad, pero se quedó callado. Pero parecía que el mayor le conocía demasiado.

—Oh no, ¿ahora qué tontería piensas hacer? —El menor se quedó sorprendido, pero finalmente decidió contarle a su compañero de vida lo que pasaba por su mente.

—Bueno, pensaba en aventurarme un poco, ¿entiendes?

El rubio suspiro dedicándole una sonrisa tranquila, una que evitaba ver por razones que no quería admitir.

—¿Por lo menos sabes si le va el rollo, ya sabes, si le van los hombres.

Nunca se le había pasado por la cabeza aquello, y ahora que lo pensaba, y ahora temía por incomodar a Volkov.

—Oye, tampoco te asustes, que con esa cara de pinga que me llevas, de seguro ni lo nota y se enamora. —Bromeó el mayor en un intento de relajar al menor, cosa que funcionó, solo que se llevó un golpe en el brazo.

—Tonto. —Rió el menor para luego levantarse y dirigirse a la puerta, no sin antes decirle algo al mayor. —Tienes razón, no voy a rendirme sin luchar, aunque tal vez me esté enamorando de alguien que me vaya a romper el corazón.

Motivado, el menor se fue cerrando la puerta, dejando al mayor ahí, con una falsa sonrisa, una falsa emoción y muchas ganas de llorar.

"Am I falling in love with the one that could break my heart?"

Pues traje dos capítulos que me hacían emoción el traerlos, así que a distraerse un rato leyendo y yo escribiendo

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Pues traje dos capítulos que me hacían emoción el traerlos, así que a distraerse un rato leyendo y yo escribiendo. ❤

528 Palabras

A Song With Love || GustacioHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora