Los pasillos estaban repletos de gente. Las risas y los murmullos llegaban hasta mis oídos. No me preocupaba si en algún momento chocaba con alguien. Caminaba a paso relajado, mirando al frente y evitando el contacto visual con cualquiera.
En mi mano derecha sostenía una tarjeta y en la otra una caja de bombones. Me dirigí hacia un salón de estudiantes más jóvenes, y fue inevitable hacer una mueca. Estaba cansado; la gente en este lugar no parecía entender.
¿Acaso a todos les gusta ser humillados?«Pensé, mientras me detenía frente a la puerta del salón. Algunos estudiantes, que se encontraban bloqueando el paso, me miraron con miedo, como si intuyeran lo que estaba a punto de suceder. No tuve que decir una palabra. Se apartaron por sí mismos, como si fuera algo natural.
Tomé aire, sin bajar la cabeza ni la mirada. De pie, frente a todos esos estudiantes, me sentí por encima de ellos. Todos callaron tan pronto como notaron mi presencia. Nadie se atrevió a decir una palabra, y eso me hizo sentir satisfecho.
—¿Quién es Soojun? —pregunté con calma. No tenía intención de asustar a nadie, pero era algo inevitable. Mi voz era demasiado profunda, y eso era lo único que podía causar. Aunque no me molestaba mucho.
El salón de clases se llenó de una tensión palpable. Todos se quedaron inmóviles, sus miradas fijas en mí, llenas de miedo y alguna otra llena de admiración.
—Soy yo —murmuró una voz temblorosa. El chico que habló era delgado, de estatura baja, con la cara pálida, y parecía estar al borde de un colapso. Sus ojos evitaban los míos.
—¿Tú me enviaste esto? —pregunté. El chico estaba claramente nervioso. Podía verlo, su garganta se movió con dificultad cuando intentó tragar saliva. Alcé la carta frente a mí, dejándola visible para todos los presentes—. Hace… Tres días golpeé a un chico del salón de al lado. ¿Lo recuerdas? —Continué, con calma, pero con una carga de malicia en cada palabra— ¿Entonces por qué me has enviado esto? El hecho de que haya un nuevo chisme diciendo que soy gay no significa que sea cierto. Es solo un rumor.
Mi sonrisa interna apareció, aunque no la dejé salir, permaneció oculta tras una expresión seria. La tensión en el salón era casi insoportable. Nadie se atrevía a respirar, y eso me complacía. Estaba claro: nadie quería meterse conmigo.
De repente, una voz rompió el silencio, inesperadamente.
—Taehyung.
El sonido de mi nombre se escuchó con un tono cargado de algo que me hizo fruncir el ceño. Había dicho mi nombre como si me conociera, como si fuésemos amigos de toda la vida.
Mi mirada, fría y severa, se desvió hacia la puerta. Ahí estaba ella, una estudiante desconocida. ¿Quién era esta chica y por qué se atrevía a dirigirse a mí de esa manera?
No hacía falta ser un genio para notar su error. Mis ojos se entornaron, y mi expresión dejó claro mi desagrado antes de que ella siquiera tuviera la oportunidad de explicar su intromisión.
En cuanto se dio cuenta de que yo era el destinatario de sus palabras, el color abandonó su rostro. Parecía congelada, como si hubiera invadido terreno prohibido y solo ahora entendiera las consecuencias.
—¿Perdón? —pregunté incrédulo y ofendido.
—Lo siento —dijo, casi agachándose en una reverencia excesiva, como si intentara disculparse por respirar demasiado cerca de mí—. Pensé que no se trataba de usted, Sunbae.
—¿Qué quieres? —pregunté, mi tono irritado, con un dejo de desprecio por la interrupción de mi agradable momento.
—Si, este… Yungsoo quiere hablar con usted.
ESTÁS LEYENDO
Falso Nerd || KookV
FanfictionKim Taehyung, el chico popular y arrogante del instituto, siempre ha sido conocido por su inteligencia y su mal carácter. Un día, una misteriosa y simple nota revela que Jeon Jungkook, el "cerebrito" de quinto año, está enamorado de él. Sin embargo...
