17

1.7K 195 18
                                        

—Wow! Eres increíblemente lindo.

Levante la vista de inmediato. La expresión radiante de Jimin me irritaba. No quiero escuchar esas tonterías ahora.

—Ya basta. —respondi con frialdad. Luego, sin rodeos, solté lo que realmente me molestaba—. Ayer revise tu celular y vi que tienes muchas fotos mías. ¿Acaso te gusto?

Jimin abrió los ojos de par en par, sorprendido.

—¿Por qué revisas cosas que no son tuyas? ¿Acaso yo hago eso con tus pertenencias?

Solté una risa sarcástica. Qué hipócrita.

—Te recuerdo que cuando entraste en mi habitación empezaste a husmear hasta en el lugar más pequeñito.

—Si pero no he revisado tu celular.

—Mejor cállate.

Jimin me observó con diversión, como si estuviera disfrutando de mi irritación.

—Hoy no has estado gritón ni mandon.—comentó con tono burlón.

Le sostuve la mirada. No tenía ganas de jugar con él.

—Cada vez que quiero levantarle la voz a alguien, vienen pensamientos extraños a mi mente.

Jimin ladeó la cabeza, curioso.

—¿Culpa? —preguntó con sutileza—¿Ya has aceptado que es lo mismo?

Apreté la mandíbula. Me negaba a admitirlo.

—No es lo mismo. Yo no voy y me meto con cualquiera solo porque si, lo que hago lo hago porque tengo que defenderme.

—¿Defenderte de que? Nadie te hace nada.

Él podía tener razón... Mis manos se cerraron en puños.

—Ya basta Park.

—Bien —se rindió, pero su tono siguió siendo firme—, pero tienes que aceptar que es lo mismo.

Me puse tenso. No quería seguir con esta conversación, pero Jimin nunca sabía cuándo detenerse.

—¿No te da miedo recordar? —Le pregunté sutilmente —. Hablas de ello como si nada.

—No —respondió sin titubear—, la verdad es que éramos niños, y si, lo estoy justificando. Es que... Creo que a ese niño le hacía falta amor. ¿Y tú?

Me quedé en silencio un momento. Mi mente viajó inevitablemente al pasado, a recuerdos que preferiría enterrar.

—La verdad cada vez que lo recuerdo, quiero regresar en el tiempo solo para poder defenderme. Si eso fuera posible les arrancaría los ojos

Jimin frunció el ceño.

—El rencor es un sentimiento asqueroso.

—¿Has perdonado?

Jimin se encogió de hombros.

—Ya te dije que que solo era un niño —dijo con calma—. Los niños hacen lo que le enseñan en casa, quizás sufrió de maltrato.

Exhalé con frustración.

—Si Yoongi estuviera aquí, te diría que no tienes que justificarlo.

—Bueno cómo sea —Jimin se estiró, como si la conversación no hubiera sido tan pesada—, al menos yo no quiero regresar en el tiempo para sacarle los ojos.

Ignoré su comentario y volví la vista hacia la caja de chicles sobre mi escritorio. Jugué con ella entre mis dedos, pasando la yema de mi pulgar por la superficie de cartón, concentrándome en el sonido del plástico arrugándose. No presté atención a la clase, ni a los murmullos de los demás, ni siquiera al reloj que avanzaba con una lentitud insoportable.

Falso Nerd || KookVDonde viven las historias. Descúbrelo ahora