Capitulo 12.

29.1K 1.8K 29
                                        

Holis, holis he vuelto, espero que no me extrañaran mucho, y como se los prometí aquí les dejo el capitulo, espero y les guste lo hice de rapidito por que me entretuve en los capítulos finales de mi otra novela, Heridas de Amor la cual las invito a que leean, en caso de que no lo hayan hecho ya, bueno ya no las aburro con tanta palabrería y las dejo con el capitulo.

Alexandro...

Lleve a Lina a Donde estaban Doris y Mel, le dije a mi equipo de seguridad que las llevaran al zoologico de Londres, les llame y me dijeron donde estaban, al llegar vi a uno de los de mi seguridad y nos llevaron hasta donde estaban, Mel al ver a su mama le gritaba emocionada.

-Mami, ven mira los leones-le dijo y Lina se acerco a ella, me maraville de verlas, Lina la miraba con un intenso amor y ella a Lina tambien, Doris se acerco y Lina le dedico una sonrisa para hacerles ver que estaba bien, continuamos viendo algunos animales. Mel me miraba y sonreia no sabia como le diria que yo era su padre, tendria que hablar primero con Gibss a ver si no le afectaria recibir esa noticia, al saber que el era quien atenderia a Mel me hacia estar un poco tranquilo, en un momento en el que me quede atras Mel se puso a mi lado y me dijo.

-Me cais bien, muchas gracias por traernos al zoologico-dijo y me dio un beso y antes de que se alejara la abraze, queria sentir su pequeño cuerpecito en mis manos, pensar que me perdi estos años de su vida me dolia, pero de aqui en adelante me aseguraria de que estuviera bien siempre, me llevo de la mano hasta donde estaba Lina, y con su otra manita tomo la de ella, estuvimos caminando asi la gente pensaba que eramos una familia, y yo me sentia orgulloso de ello, mire a Lina yo aun sentia un gran amor por ella, ¿pero ella por mi sentiria aun algo?.

En mi mente algo se activo, si yo queria esto tenia que luchar por ello, si una vez fui capaz de enamorar a Lina podria volver hacerlo. claro que si, ella seria mia nuevamente y esta vez para siempre, sonrei ante esa posibilidad y ella me miro y enarco una ceja de forma interrogativa, por fin nos sentamos en una de las mesas del Zoologico, Doris y Mel fueron a comprar algunos aperitivos.

Amor ItalianoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora