Parte 1

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¿Presa o depredador? 


Stephen Strange y Tony Stark han sido enemigos naturales desde siempre como la presa y el depredador, Stephen siempre se creyó el depredador pero por azares del destino y de una mal movida en las acciones ahora era la presa.

El cincuenta porciento de su empresa era ahora de Stark, por ende, ahora tenía que "convivir "con ese ser humano insoportablemente sexy y es que, sí, era evidente que tuvo un interés por él.

-¿Una cita?

-Si.

-Nunca saldría contigo Stephen. 

Valla que Tony había herido su ego por eso siempre estuvo atento a destruirlo si de negocios se trataba.

Lo único bueno de tener que verlo andar por su empresa como dueño, era que siempre, casi como su sombra, estaba su pequeño asistente un chico algo enclenque con unos ojos celestes maravillosos y una cintura delgada pero lo mejor era su sonrisa, era única, lo único malo de ella era que solo se las dedicaba al energúmeno de Tony y aunque este parecía mostrar desinterés, Strange por lo perceptivo que era, notó lo jodidamente enamorado que estaba Tony del chico la manera en la que lo miraba cuando estaba distraído, o cuando de casualidad se acerba más a su rostro de lo normal como para besarlo pero luego, y centímetros antes retrocedía, sin duda estaba enamorado, ambos estaban enamorados.

No iba a permitir que ese amor se realizara, mínimo tenia que tomar algo de Tony ya que él le había quitado casi todo, parte de su corazón, de su empresa y hasta parte de su mente.

Ahora el se llevaría algo pequeño casi minúsculo, aparte, Stark no se lo merecía, no lo iba a querer tanto como el lo querría.

Y así se fue acercando poco a poco a ese atractivo joven y aunque al principio se hizo el difícil ahora estaban a un paso de tener una relación semi-seria, y decía semi-seria porque jamás habían consumado su amor, de hoy no pasaba lo seduciría para hacerlo, lo harían en la oficina de Tony esa era su meta, decir a través de los gemidos del rubio que era suyo, completamente suyo, que Tony se enterara, que todos se enteraran.

Después de la ultima junta del día, las cuales usualmente eran las más pesadas<<ahora más, por el odio que Tony le tenia por salir con su asistente>>, salió hacia la oficina de su chico la cual por cierto era la oficina de Tony también, ya que el concepto de oficina para Tony era un pequeño escritorio con una laptop a lado de su propio escritorio, ahora estaba ahí besando al rubio sentado encima del escritorio de Tony, con las piernas abiertas y Strange sin su camisa.



-N-no detente. -habló en su beso ahogado.



-No me quiero detener, te quiero aquí, ahora.-besaba su cuello con desesperación, dejando uno que otro chupetón que reafirmaría que era suyo.


-To-tony puede entrar

Le abrió la camisa rompiendo algunos bonotes y deshaciendo un poco su corbata azul con rayitas blancas.

-Vamos a jugar.

Rodeó el escritorio y se sentó en la silla, quitó sus pantalones y calzoncillos de un solo tirón y dejo expuesta su erección, grande, rosada y algo mojada

-Señor Rogers al parecer no ha terminado su informe, Siéntese y termínelo. Ahora. -dijo en un supuesto tono seductor que a Steve no le intereso. 



-Lo lamento. -trató de seguir el juego. 


-Ahora tendrá castigo.

Steve se sentó con sus pantalones aún puestos y froto su entrada en contra de su erección haciendo que soltara un par de gruñidos.

-Más rápido Steve -tomo su cintura.- ,quítese los pantalones Rogers. Es una orden _ mordió su oreja y poso uno de sus dedos en su boca haciendo que el rubio lo mordiera un poco .

Abrió el pantalón de Steve y saco su polla despierta subiendo y bajando al ritmo en el que Steve se frotaba en contra de su pelvis luego el ruido escurridizo de el presemen en contra de la mano del castaño fue lo único que se escucho en la habitación por minutos hasta que la puertas se abrieron bruscamente haciendo que Steve parara de frotarse y se levantara brusco.



-¡NO! ¡No quiero ver como cogen como conejos! , yo me voy, además estas despedido Steve, ¡Joder! Pudiste hacerlo en tu escritorio pero no! Elegiste el mío.



Las puertas se cerraron brusco después de que Tony salió de la oficina y nada más se escuchó aparte del cierre de Steve y del mismo recogiendo el desastre.



-Tengo que ir a buscarlo, ¡No me puede despedir! Necesito este trabajo!

-¿Puedes ser mi asistente? 

-No es buena idea mezclar lo sentimental con lo laborar... Te prometo que continuaremos esto amor, pero por hoy vístete y ve a casa, te buscare a las ocho.



Salió corriendo y gritando "señor Stark" algo agitado mínimo ahora Stark sabia que Steve era suyo o eso imagino porque lo que en realidad sucedió fue que no corrió mucho mas bien camino hacia la oficina de a lado con una media sonrisa en sus labios.


-¡Amor! Estaba tan cerca de ti no lo pude evitar, lo lamento.

-No hay nada que disculpar, mi vida. 

-Espero que no disfrutaras sus caricias... Me puse muy celoso.

-Solo puedo disfrutar cuando eres tú, ¿ Lo hice bien? ¿ Realmente crees que lo convencí?

- ¿Sabes que te amo verdad?  -lo beso suavemente mientras que con el torso de su mano acaricio sus mejillas y con la otra pego su delgada cintura a su pelvis.

Y es que ese supuesto "interés" entre ellos no era más que estragos de intentos para no delatar su relación que llevaba casi más de tres años ocultando en secreto para que nadie en la empresa hablara o sospechara y la ahora relación sentimental con Strange era en realidad un intento de quitar el cincuenta por ciento que le quedaba de su empresa pues Tony era ambicioso y Steve, Steve solo quería verlo feliz.


-Aunque no disfrute de verte en las cámaras con él, no puedo negar que me excita verte rojito y con la ropa algo desarreglada -dijo mientras tocaba su parte baja y lo masajeaba haciendo que el jovencito arqueara algo su espalda y lo besara mordiendo sus labios.

Para Tony,  Steve era una obra de arte perfecta, no era corpulento como los otros chicos el era mas bien delicado como una flor y ni que mencionar de su bondadosa personalidad, de su manera de sonrojarse y cuando trabajaba para el de manera tan devota, por eso lo amaba y no tenía en sus planes compartirlo con alguien más, Steve se había ofrecido para ayudarlo en su objetivo.

A Tony le daba asco que su hermoso chico tuviera marcas tan grotescas en su cuello o la manera brusca en la que Strange lo estaba tomando cuando el merecía ser tomado esparciendo besos por todo su cuerpo sin dejar marcas porque Steve era perfecto y semejante perfección en su piel no se podía arruinar de esa manera por eso lo besaba sin morderlo sin dejar marcas en ningún lado porque amaba su perfección amaba a Steve.

En cuando Steve, el amaba a Tony porque el no intento cambiar nada de él, lo aceptó tal y como era y lo hacia sentir especial, único además Tony lo protegía como nadie por eso rogó por ayudarle, porque quería darle algo a cambio de todo lo que Tony le daba quería ayudarlo con eso.

-Espera -el beso se detuvo. -,Strange ¿El no puede venir aquí? 

-Cerré la puerta aparte le dije que me esperara en casa a las ocho... Me tendré que entregar a él.

Tony sintió un aire helado recorrer su espina dorsal no quería que el lo tomara ni que lo tocara no mas de lo que ya lo había tocado no quería que siguiera arruinando a su Adonis, malogrando su perfección.

-Sabes,  ¡Manda todo a la mierda! No quiero que el te toque, no más.

-Déjame ayudarte Tonny, por favor.

-No es necesario Steve, solo déjalo y ve al departamento otra vez no traigas nada.... solo dile que tu jefe te quiere a su disposición y-y que terminas con el, no sé, algo Steve. -un par de lagrimas rodaban por sus mejillas canelas Steve acaricio las mismas y le dio en un beso en una de ellas


-Todo estará bien, ahora necesito que con tus besos borres las caricias que el me dio.

los beso hasta que el beso se convirtió en caricias y la caricias en pasión.


Terminaron desnudos y abrazados esperando a que el reloj marcara las ocho para que su chico se fuera a cumplir su misión, es que Steve no podía ser mas perfecto que nunca.

Together.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora