Capitulo 9 (Rumores Inquietantes)

106 24 12
                                        

---Al día siguiente (En el instituto)---

-Shion, ¿Tienes la respuesta del ejercicio tres?- Asmita, dedica una gentil sonrisa, que ahora sí parece un auténtico ángel, sentado en su silla, solamente girándose para ver al peliverde.

-Claro, es el año 1867- Responde tranquilo, dejando escapar un suspiro, y un ligero brillo en esos ojos rosas.

-¿Pasa algo?- Mientras anota en su cuaderno la respuesta, pero fijando sus zafiros en el peliverde.

-Nada...- Niega rápidamente con la cabeza, sonrojándose de la nada, y sintiéndose avergonzado por ello.

-Pero... Shion, estas rojo de la cara- Le intenta tocar la frente, para verificar si tiene fiebre.

-No, Asmita... Déjame- Se aleja levemente de la mano del rubio, apenado por su forma de actuar, instintivamente apartándose, para no evidenciarse.

-Algo te pasa, tu no actúas así de la nada- Los ojos claros mirando sospechoso a otro, intentando analizar su actitud previa y un porque, aunque poco basto para conectar algunos puntos –Sé que eres un excelente alumno, bastante inteligente, sin embargo... Las fechas se te han dificultados siempre, pero... Ayer en la noche al hacer la tarea... Tarareabas una canción...- Posando su mano delicadamente en la barbilla -¿Ese no era el concejo que Dohko te dio para aprender...?- No pudo completar sus palabras, cando el peliverde, lo callo poniendo una mano sobre su boca.

-Asmita, por favor no lo digas... Yo solo...- Baja la mirada, mas rojo que la grana, avergonzado por que se la ha escapado esa verdad, y no sabe cómo mentirle al de ojos azules –Estaba recordando una canción que... Escuche por allí- Contesta, apartando su mano del rostro de su amigo, para cruzase de brazos, e intentar concentrarse en cualquier otra cosa que encuentre en su libro de química.

Para el Hindú, esa actitud en su mejor amigo, que siempre se había mantenido alejado al tema romántico, tratando de ignorarlo, tachándolo de innecesario...

Ahora se comporta como un joven enamorado, inexperto como él, pero... Que aún se avergüenza de hablar del tema, cuando al contrario es algo sumamente precioso, el enamorarse de alguien, además saber que esa persona sin duda te corresponde, es algo que no todos gozan.

Pero es algo que Shion se seguirá negando a confesar y aceptar por un largo tiempo.

-Shion- Llamando entusiasmado al otro, para intentar calmarlo, aunque su tema no será del todo favorable -¿Vamos a almorzar con Deuteros y Dohko?- Su sonrisita se denota de emoción, juntando sus manos delante, como pidiendo un genuino favor.

Sigue con la mirada hacia la ventana más cercana, intentando ignorar la propuesta, pero sabe que no será suficiente con el rubio.

-¿Acaso no te has cansado de Deuteros?- Su pregunta algo cruel, pero habla alguien que se la paso parte de la tarde y un poco la noche, escuchando reír por lo bajo al rubio, sonriente y suspirando, una clara señal de enamoramiento.

-¿Cómo podría cansarme de él?- Le responde con una pregunta, pero no deja de lado su sonrisa, sabe que el peliverde es a veces algo acido en sus palabras –Tiene buenos temas de conversación y es alguien muy amable-

-¿Te enamoraste tan pronto?- Sus brazos siguen cruzados, mirando de forma seria al otro, pero esperando la respuesta que ya conoce por la actitud de este joven.

-No puedo decirte que siento...- Tiene la sonrisa, cálidas sus manos, llevadas al pecho, con el corazón latiendo a un ritmo tranquilo y cuidadoso, lanzando un suspiro, sus ojos guardando silencio ante la pegunta –Aun no estoy seguro... Solo sé que... Me gustaría conocer a Deuteros mucho, porque se... Que es alguien muy bueno y me encantaría aunque solo fuera su amigo...- En ese instante su mirada se vuelve algo triste, pero aun así observa atento al otro, pues con esto no está mintiendo en lo más mínimo.

Mi Rayo De LuzDonde viven las historias. Descúbrelo ahora