Capitulo 4 (Cafetería)

179 26 15
                                        

---Días pasaron---

Y los de segundo año, bueno...

El peli azul seguía con sus nervios y perdida de autocontrol al pensar en el rubio que robo sus sueños.

Y ahora el asiático castaño, también se encontraba en las mismas, salvo que la forma de actuar de este chico, se puso más en una forma de acosador.

La única persona que podía darle información, Regulus el mismo que trajo todo lo que conocían del rubio.

Tenía su ventaja de ser tan social, conocía a varias personas que le ayudaran.

Suspiro, con una boba sonrisa en sus labios, aquellos ojos azules, miraban hacia el pizarrón, pero no prestaba atención alguna.

Solo pensaba, en como estaría Asmita.

Imaginar sus largos cabellos dorados, sus ojos azul cielo, su hermosa figura y esa sonrisa que le doy, aquella pequeña despedida, fue suficiente para estar contento por unos días.

Pero sus miedos y nervios, no lo dejaban volver a acercarse, ahora con una razón pues en su atormentada mente, creía que ese peliverde que los interrumpió, podría ser alguien importante en la vida de su Ángel, si ese fuera el caso, estaría derrotado sin haber luchado antes.

Aunque se preguntaba algo, Dohko estaba en las mismas que él.

Se pasó los últimos días, suspirando, escribiendo algunas palabras en aquella libreta que cuidaba con mucho cuidado, y quito los pétalo de varias flores del jardín, que incluso el peli azul también hizo lo mismo.

Pareciendo un par de niños, preocupados por ser queridos, por quienes se habían enamorados, actitudes bastante infantiles.

No se atrevían a volver a verlos, solo tratar de hacer algo, los ponía nerviosos.

Mas el castaño debía saber algo primero y sabía a quién preguntar.

---Receso---

-¡¡¡YA DÉJAME EN PAZ DOHKO!!!- Un chico de cabellos castaños claro, ojos azules, y una estatura algo baja, demostrando su corta edad.

-No hasta que me digas qué relación tienen Shion y Asmita- Había seguido al primero por toda la escuela, para fastidiarlo, hasta que hablara.

-Ya te dije, por décima tercera vez, que ellos dos son amigos cercanos, muy cercanos desde la infancia, so es todo lo que se- Realmente estaba harto de escuchar el parloteo del castaño, que sin duda soñaría con su voz fastidiosa esa noche.

-Pero, ¿Estás seguro? Se ven que con cercanos... Pero...- Dudaba, su ceño fruncido, el miedo de que ya tuviera pareja, debía agotar las posibilidades –Y si ellos... Vamos confírmame o niégame si son pareja... Por favor-

Suspiro, notaba en la mirada de su amigo algo de preocupación, rasco su cabeza, aun caminando, pues si bien es alguien bastante popular por ser un prodigio académicamente hablando, también es quien logra integrarse a todo tipo de grupos sociales en cuestión de minutos, conociendo detalles de todo el mundo un poco.

Se paró delante de un salón, el cual la puerta estaba cerrada –Escucha, solo sé que ambos son donceles por lo tanto que tengan una relación es casi imposible- Rasco su cabeza, recargándose en la pared –Shion actúa más como una madre con Asmita que un novio, no creo que debes preocuparte...- Miro hacia el techo con los brazos cruzados.

-¿Estás seguro?- Su sonrisa volvió, aun haciendo un puchero de leve angustia.

-Sí, lo estoy Dohko Libriz...- Sonrió bastante molesto, incluso se podría notar una vena saltada en su frente -¿Ya me dejas tranquilo?-

Mi Rayo De LuzDonde viven las historias. Descúbrelo ahora