4#El secreto de Emma.

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Narrador omnisciente:

En lo más profundo del Reino de las Tinieblas, donde la luz jamás lograba penetrar y el aire mismo parecía pesar sobre los hombros como una losa helada, el ambiente era extrañamente cálido, casi sofocante. Tres figuras femeninas, envueltas en vestiduras oscuras y misteriosas, se movían con elegancia y desdén entre las sombras, debatiendo asuntos que para ellas eran de vital importancia, aunque para cualquier otro ser parecieran triviales. Una de ellas se agitaba con impaciencia, moviendo con gracia un abanico elaborado, adornado con piedras negras que absorbían cualquier rastro de brillo a su alrededor.

???: ¡Qué calor tan insoportable, qué bochorno! Ni siquiera aquí podemos escapar de estas molestias...-Murmuró con fastidio, agitando el abanico una y otra vez buscando en vano una brisa que refrescara el ambiente.

Otra de las hermanas, con una voz suave pero cargada de una frialdad cortante, levantó un trozo de tela entre sus dedos largos y finos, observando el color con una sonrisa de satisfacción perversa.

???: ¿Qué opinan de este tono? Este año he decidido instaurar una nueva moda. El color cadáver. Un rojo apagado, oscuro, que recuerda a la sangre vieja y a la muerte. ¿No es simplemente maravilloso?-Preguntó, exhibiendo el tejido con orgullo.

La tercera hermana, la más alta y solemne de todas, cubrió la mitad de su rostro con un abanico de encaje negro, como si quisiera ocultarse tras el misterio, y habló con un tono profundo y sentencioso.

???: Te equivocas. El rojo es solo un color de llamas y de pasión pasajera. El negro es el verdadero color de este reino, el color de la oscuridad absoluta. Es el color del duelo eterno, lleno de poder, de presencia y, sobre todo, de la impureza que nos hace fuertes. Eso es lo que verdaderamente importa-Respondió con gravedad.

???: Tienes toda la razón, como siempre-Asintió la primera, con una voz teñida de melancolía, mirando aquel encaje negro que parecía capaz de tragarse cualquier rastro de luz que se acercara.

???: ¡Basta! Bastante tienes con darme siempre la razón en todo-Intervino la hermana mayor, alzando la voz con autoridad y cortando la conversación de golpe. Sus ojos brillaron con inteligencia y crueldad, dejando claro que su paciencia tenía límites-Y basta también de charlas inútiles sobre moda y colores. No es momento para discusiones triviales ni banalidades. Tenemos asuntos mucho más serios de los que ocuparnos. He estado pensando…y tengo un plan infalible para localizar a esa niña-Concluyó con seriedad, entrecerrando los ojos en un gesto calculador y peligroso.

Las otras tres hermanas se enderezaron al instante, olvidando sus disputas menores, y se acercaron con curiosidad, expectantes, con una mezcla de inquietud y emoción en sus miradas oscuras.

Las hermanas: ¿Cuál es tu idea?-Preguntaron al unísono, con el mismo tono de ansiedad.

???: Según todos los informes que hemos reunido, la pequeña tiene una debilidad muy grande: no soporta los truenos. El ruido fuerte, la tormenta, el
estruendo…todo eso la aterroriza hasta lo más profundo de su ser-Explicó, esbozando una sonrisa astuta y malvada que se dibujó en su rostro como un mal augurio.

???: Ya entiendo…Si provocamos una tormenta lo suficientemente fuerte, una tempestad que la asuste y la desespere, el miedo hará que su energía interior se desborde y se revele ante nosotros. No podrá ocultarse si está aterrorizada-Dijo, con un brillo decidido en sus ojos, comprendiendo la estrategia al instante.

???: Exactamente. Has entendido a la perfección-Confirmó la mayor, con una sonrisa retorcida y triunfal-Deja todo esto en manos de Petzite. Ella se encargará de ejecutar el plan a la perfección. Nos veremos después, cuando ya hayamos conseguido lo que queremos-Concluyó con frialdad absoluta, y sin esperar respuesta, dio media vuelta y atravesó uno de los grandes espejos que decoraban la sala, desapareciendo entre reflejos distorsionados y crueles.

Sailor Star E (Captain Tsubasa).Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora