14#El poder maligno del mundo de las tinieblas. La invasión de Esmeralda.

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Narrador omnisciente:

En una mañana luminosa, donde el sol brillaba con una claridad tan cálida que parecía bañarlo todo en luz dorada, una niña llena de vida, una joven con una sonrisa que iluminaba cualquier lugar y una pequeña coneja de pelaje suave salieron juntas de la casa. Sus pasos resonaban suavemente sobre el camino de tierra, y el aire fresco de la mañana las envolvía como una manta suave, cargado con el olor de las flores y la hierba recién cortada. La conversación entre ellas fluía con naturalidad, llena de alegría y de sentimientos que salían del corazón:

Mokona: ¡Me alegra muchísimo que ya te encuentres bien, Emms!-Dijo con una sonrisa traviesa y brillante, acomodándose con suavidad sobre el hombro de Wendy, mientras su pequeña cola se movía de un lado a otro con entusiasmo, demostrando lo feliz que estaba.

Wendy: Es cierto, todos estamos muy felices de que estés mucho mejor, mi niña. Por eso pensé que un paseo por estos caminos, respirando aire fresco y disfrutando de la belleza de la naturaleza, sería lo mejor para celebrar. Nos lo merecemos-Añadió con una dulce sonrisa, mirando a Emma con una mirada llena de amor y de gratitud, como si verla sana y salva fuera lo más maravilloso que les había pasado nunca.

Emma: Sí, muchas gracias, Moka…y gracias a ti también, Wen. Me alegra tanto sentirme bien de nuevo…y más aún porque siempre estuviste ahí, cuidando de mí cuando yo no podía ni levantarme. No sé qué habría hecho sin ustedes…los quiero muchísimo-Respondió con una alegría tan genuina que se le notaba en cada palabra, en cada movimiento y en la forma en que sus ojos brillaban con luz propia.

Mokona: ¡Moko-moko!-Soltó con entusiasmo, dando un pequeño salto en el hombro de Wendy como si estuviera celebrando ese momento tan bonito, y sus palabras, aunque cortas, llenaban el aire de alegría y de cariño.

Las tres continuaron su paseo, disfrutando de la tranquilidad que las rodeaba, del canto de los pájaros, del viento que movía las hojas de los árboles y de la sensación de paz que las envolvía por completo. No sabían que, en un lugar muy lejano, oculto en las profundidades de otro reino, el enemigo ya había comenzado a trazar sus propios planes oscuros, planes que podrían volver a poner en peligro todo lo que ellas amaban y por lo tanto habían luchado.

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Nemesis:

En un salón inmenso, frío y opulento, donde el aire se sentía pesado y cargado de una energía oscura que helaba la sangre, Esmeralda caminaba con una gracia elegante, moviéndose entre las columnas de piedra que se alzaban a sus lados, hasta que se detuvo frente al gran trono de piedra oscura donde estaba sentado el Príncipe Diamante. Se inclinó ligeramente, con una postura impecable y llena de formalidad, demostrando siempre el respeto que se debía ante su líder. El lugar estaba iluminado tenuemente por el brillo púrpura y siniestro del Cristal Oscuro, que descansaba sobre una mesa de piedra en el centro del salón, y que hacía que todo pareciera tener un color triste y malvado.

Esmeralda: Príncipe Diamante…todo está listo para partir al siglo XX. Hemos preparado todo lo necesario, y los caminos están abiertos para que podamos ir cuando usted lo ordene-Informó con voz suave pero firme, manteniendo siempre una actitud respetuosa, sin dejar ver ni por un instante lo que realmente sentía en su interior.

Príncipe Diamante: Está bien, Esmeralda. Pero quiero que tengas muy presente lo que le ocurrió a Rubeus. Él tenía todas las oportunidades, pero su arrogancia y su falta de visión lo llevaron al fracaso, y al final solo consiguió traer problemas a todo el reino. No permitas que lo mismo te pase a ti. Ten cuidado, y no te confíes demasiado-Respondió, con una voz profunda y seria, mientras sus ojos, fríos y penetrantes, se clavaban en ella con atención.

Sailor Star E (Captain Tsubasa).Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora