Narrador omnisciente:
Reino de las Tinieblas:
En un lugar rodeado por la oscuridad más profunda, donde la luz no lograba llegar y el aire se sentía pesado y frío, una figura enigmática se encontraba de pie frente a un espejo negro que reflejaba la ciudad número 10 de Tokio, tal como se veía en el siglo XX. Su rostro mostraba una expresión llena de desdén, fría y distante, como si todo lo que veía a su alrededor no fuera más que algo despreciable y sin valor.
???: Así que esta es la ciudad número 10, ¿eh? Qué lugar tan espantoso…tan sucio, tan lleno de gente que no sabe lo que quiere, y lo peor de todo…¡Tan aburrida!-Murmuró con voz alta, llena de desprecio, y luego giró lentamente sobre sus talones, apartando la vista del espejo con un gesto de la mano que dejaba claro lo que sentía-No logro entender cómo alguien puede vivir en un sitio tan repugnante, tan lejos de la grandeza y del poder…¡Solo de pensar en ello me da asco!-Añadió, como si solo pronunciar esas palabras fuera suficiente para ensuciar sus propios labios.
Rubeus: ¿Qué quieres decir con eso?-Preguntó, acercándose con pasos lentos, y su voz sonó como un susurro cargado de tanta tensión que parecía que iba a romperse en cualquier momento. Sus ojos, que siempre brillaban con ambición, se clavaron en la figura misteriosa, llenos de curiosidad y de una mezcla de miedo y respeto que no podía ocultar.
???: Ay, ¿Aún no te has dado cuenta, Rubeus? Mañana…yo seré la encargada de acabar con ese molesto Koneko y de conquistar esta ciudad, de convertirla en parte de nuestro imperio. Tú has fallado en todo, querido Rubeus…no has servido para nada-Respondió, volviendo a mirar hacia el espejo y luego girando de nuevo hacia él, con una mueca torcida en los labios que mostraba todo su desdén-Has perdido a las cuatro hermanas de la Persecución, no lograste convertir los puntos de cristal en poder maligno, ni siquiera has logrado encontrar al Koneko o ese maldito Cristal Estrella que tanto buscamos. Eres un completo inútil, alguien que no sirve para cumplir ni la misión más sencilla. A partir de mañana, cuando amanezca, seré yo quien tome el mando, quien dirija nuestras fuerzas y quien logre todo lo que tú nunca has podido conseguir-Añadió, moviendo la mano con desdén, como si estuviera barriendo todos sus logros con un solo movimiento, haciendo que sus palabras cayeran sobre él como piedras pesadas.
Con una última mirada llena de odio y desprecio, la figura se desvaneció de golpe, desapareciendo en una espesa nube de humo negro que llenó todo el lugar, dejando a Rubeus solo y con el corazón lleno de rabia y de una nueva determinación.
Rubeus: Si logro derrotar a las Sailor Scouts, a los Guerreros Shitennō, y acabar con ese Koneko una vez por todas…entonces podré calmar la furia del Príncipe Diamante, y demostrarle que todavía sirvo para algo. Al menos ahora sé dónde se encuentra ese Cristal Estrella que tanto buscamos…eso ya es un paso adelante...-Murmuró en medio de la oscuridad, con la mirada fija en el vacío, y su rostro se llenó de una expresión de firmeza y de voluntad inquebrantable, dispuesto a hacer todo lo necesario para cumplir su misión y recuperar el honor que creía haber perdido.
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Mientras tanto, en una casa tranquila cerca del templo Hikawa, una joven de cabello castaño brillante se preparaba apresuradamente para salir, con una sonrisa radiante que iluminaba toda su cara, y estaba lista para encontrarse con sus amigos, con el corazón lleno de alegría y de ganas de pasar un buen rato juntas.
Wendy: ¡Mamá, me voy a encontrar con los chicos! Regreso en un rato, no te preocupes-Anunció con voz alegre, tomando su mochila y dirigiéndose hacia la puerta con pasos rápidos y ligeros.
María: Está bien, hija…ve con cuidado, y no te demores más de lo necesario, ¿Sí?-Contestó desde la cocina, sin apartar la vista de lo que estaba preparando, pero con una voz llena de cariño y de preocupación por su hija.
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Sailor Star E (Captain Tsubasa).
Fiksi Penggemar¡Hola a todos! Soy Wendy Torres. Hace un año, mis amigos y yo descubrimos que somos las Sailor Scouts, guardianas del amor y la justicia. Junto a los Guerreros Shitennō, hemos protegido nuestro hermoso planeta de amenazas oscuras y malvadas. Tras nu...
