-¡Hola a todos! Soy Wendy Torres. Hace un año, mis amigos y yo descubrimos que somos las Sailor Scouts, guardianas del amor y la justicia. Junto a los Guerreros Shitennō, hemos protegido nuestro hermoso planeta de amenazas oscuras y malvadas. Tras n...
-Al ver a todas sus amigas siendo capturadas por ese gigantesco OVNI, Wendy quedó paralizada por la conmoción. Su mente se quedó en blanco, incapaz de apartar la vista de aquella aterradora escena. Los chicos y Emma, al notar la situación desesperada, se escondieron rápidamente entre las sombras. Sin embargo, Wendy pudo oír claramente la conversación entre Rubeus y su misteriosa acompañante:
Rubeus: Escucha, Sailor Star, fue muy astuto de tu parte no haberte presentado antes. Pero ahora que las otras Sailor Scouts han desaparecido, estás sola y sin poder hacer nada al respecto-Su voz era fría, calculadora-No obstante, te daré un plazo para que lo pienses. Volveré a aparecer aquí dentro de tres horas, exactamente a las tres de la madrugada. Para ese momento, espero que tengas una respuesta para mí-Su risa maliciosa resonó antes de desvanecerse en el aire.
***
Reino de las Tinieblas:
???: Jajaja, ¿Por qué estás tan tranquilo, Rubeus? Creo que sería mejor acabar con las Sailor Scouts, el Koneko, y los Guerreros Shitennō cuanto antes-La voz se cargaba de diversión y desprecio.
Rubeus: Aún no comprendes, ¿Verdad? Si acabo con ellas de inmediato, no me sentiré satisfecho. Jamás-Su mirada se volvió fría mientras usaba su poder para proyectar imágenes de las Sailor Scouts-Quiero tener a las Sailor Scouts bajo mi control, y luego, frente a sus ojos, haré sufrir lentamente a su adorada Sailor Star hasta que muera-Su voz se llenó de una cruel confianza.
???: Ya veo, pero te has olvidado de los Guerreros Shitennō. Ese fue un error estúpido de tu parte. Veo que tu plan tiene pocas probabilidades de éxito-La voz se desvaneció en la lejanía.
Rubeus: Maldita, te mostraré todo el poder que tengo-Su tono se mezcló con furia y desafío.
***
-Mientras tanto, los chicos, Emma y Wendy se dirigieron hacia la casa de Taro. Al llegar, Emma se apartó del grupo y se dirigió hacia la terraza, buscando un rincón tranquilo para procesar la situación, mientras los demás se quedaron en el comedor, intentando tranquilizarse:
Taro: Chicos, siéntanse como en casa. Yo iré a ver cómo está Emma-Dijo con un tono cálido, mientras se alejaba de la cocina y se encaminaba hacia la azotea.
Genzo: Enana...todo va a estar bien, no te culpes-Se acercó a Wendy, que tenía la cabeza baja, luchando por mantener la compostura.
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Wendy: ¿Cómo...cómo pueden no estar enojados...conmigo? Fui la culpable...no debí olvidarme del broche-Su voz sonaba temblorosa, sus palabras aferradas al dolor y la culpa, mientras apretaba el broche en sus manos con desesperación.