10#La crueldad de Rubeus, la tristeza de las cuatro hermanas.

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Narrador omnisciente:

Las chicas, junto con Emma, se encontraban reunidas en el Templo Hikawa, un lugar lleno de paz y belleza, donde la luz del sol se filtraba entre las ramas de los grandes árboles. Habían ido allí con un propósito: ayudar a Flor con la limpieza del jardín, recogiendo las hojas secas que caían sin cesar y cubrían el suelo como una alfombra dorada. El aire estaba lleno de tranquilidad, y por primera vez en mucho tiempo, todas podían disfrutar de un momento de calma y amistad.

Karmesite: Espera un momento,
Emms…quédate quieta, por favor-Dijo con voz suave y cariñosa, acercándose con mucho cuidado y ternura-El cabello es algo muy valioso en la vida de una persona; es parte de tu esencia, de lo que eres…debes aprender a cuidarlo bien y a quererlo, porque forma parte de tu belleza-Añadió mientras que con sus dedos, retiró con delicadeza una hoja que se había quedado atrapada entre los cabellos de Emma, como si estuviera realizando algo muy importante.

Emma: Muchas gracias, Karmesite…eres tan amable conmigo, siempre tan atenta y dulce. Te aprecio muchísimo, de verdad. Me haces sentir muy bien cuando estás cerca-Respondió la niña con una sonrisa cálida y llena de gratitud, mirándola con ojos brillantes de afecto.

Berjerite estaba un poco apartada, mirando todo lo que la rodeaba: el cielo azul, las hojas que bailaban con el viento, las risas de sus nuevas amigas. Por primera vez, lo veía todo con otros ojos, y una mezcla de emociones le llenó el pecho.

Berjerite: Nunca, en toda mi existencia, me había dado cuenta de lo hermoso que es este mundo…Durante tanto tiempo solo me dediqué a pelear, a destruir, a obedecer órdenes…vivía como si no tuviera corazón, como si no pudiera ver ni sentir nada de lo que es bueno y puro-Admitió con voz baja, mirando hacia el horizonte con una expresión llena de nostalgia y asombro-Ahora entiendo cuán equivocadas estábamos mi hermana y yo…qué lejos estábamos de la verdad. Me gustaría mucho ayudarles en algo, demostrarles que puedo ser útil…pero la verdad es que nosotras no sabemos nada de esto, ni de cómo cuidar cosas bonitas. Después de todo, durante tanto tiempo solo fuimos sirvientas de ellos, instrumentos para hacer daño…no sé si sirvo para algo más-Añadió, su voz se llenó de tristeza al comprender sus errores.

Bajó la mirada, sintiéndose pequeña e inútil, mientras sus manos apretaban con fuerza el borde de su ropa, llena de vergüenza por su pasado.

Yoshiko: Está bien, Berjerite…de verdad, eso no tiene ninguna importancia. Lo que de verdad me hace feliz, lo que tiene valor para mí, es que ahora todas estamos aquí juntas, que somos amigas y que nos llevamos tan bien-Respondió acercándose a ella, con un tono cálido y reconfortante, poniendo suavemente una mano sobre su hombro para darle seguridad.

Berjerite: Amigas…-Murmuró, dejando que esa palabra saliera de sus labios como algo precioso y nuevo, sintiéndose profundamente conmovida por la calidez y la aceptación que recibía, algo que nunca había conocido antes.

Yukari: ¡Miren! Listo, ya hemos terminado todo ¡Ha quedado perfecto!-Comentó con gran satisfacción, sacudiéndose las manos y señalando el gran montón de hojas que habían juntado entre todas, dejando el jardín limpio y ordenado.

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Reino de las Tinieblas:

Mientras tanto, en el lugar donde reinaba la oscuridad, el frío y la soledad, el ambiente era totalmente distinto. Las dos hermanas que quedaban leales a las fuerzas malignas, Petzite y Kalaberite, observaban a través de un espejo mágico lo que ocurría en el mundo de la luz, y lo que veían las llenaba de una rabia que casi no podían contener.

Petzite: No puedo creer que la familia de las Tinieblas esté teniendo que sufrir estas consecuencias vergonzosas…y lo que es peor, que nos esté pasando justo a nosotras. Karmesite y Berjerite…traidoras…se han ido al lado de la luz y ahora son felices, mientras nosotras seguimos aquí, cumpliendo órdenes y sufriendo. ¡Esto es inaceptable!-Dijo con voz temblorosa por la ira, sus ojos brillando con un resplandor oscuro mientras veían cómo sus hermanas se habían convertido en sus enemigas.

Sailor Star E (Captain Tsubasa).Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora