Yeol estaba sonriendo. Se recostó sobre su espalda, su brazo sobre su frente, la sabana enroscada en la parte baja de su cuerpo. Había estado despierto hace alrededor de una hora en la luz de la mañana.
Los eventos de la noche anterior, infinitamente complicados bajo la luz de las velas en la recámara de Baekhyun, se habían disuelto en un solo y maravilloso hecho aquella mañana.
Baekhyun lo extrañaba.
Sintió una oleada de alegría ilícita cuando pensó en eso. Recordó a Baekhyun mirándolo fijamente. Sigues anulando mis planes. Baekhyun iba a estar furioso cuando él llegara a la reunión matutina.
—Estas de buen humor —le dijo Yifan, mientras entraba en el salón.
Yeol le dio una palmadita en el hombro y tomó su lugar en la larga mesa.
—Tomaremos Karthas —dijo Yeol.
Había convocado a cada uno de los encargados de los banderines para la reunión. Este sería su primer ataque a un fuerte Akielano, y ellos lo ganarían, rápida y definitivamente.
Pidió que acercaran un arenero de su preferencia. Marcada con profundos y rápidos trazos, la estrategia era visible sin necesidad que se golpearan las cabezas al inclinarse para poder mirar detenidamente las líneas trazadas con tinta de un mapa. Kangta llegó con Dongwoo, ambos arremangando sus faldas al sentarse. Jackson ya estaba presente, junto con Kangin. Hwasa también llegó y tomo asiento, arreglando sus faldas similarmente.
Baekhyun entró, sin su habitual gracia, más bien como un leopardo con jaqueca, alrededor del quien se debía caminar con mucho cuidado.
—Buenos días —saludó Yeol.
—Buenos días —correspondió Baekhyun, después de una infinitesimal pausa, como a lo mejor, por primera vez en su vida, el leopardo no estuviera muy seguro de qué hacer.
Baekhyun se sentó en el trono de roble al lado de Yeol y mantuvo sus ojos cuidadosamente posados en el espacio frente a él.
—¡Baekhyun! —Lo saludó Jackson calurosamente— Estoy contento de aceptar tu invitación para cazar contigo en Acquitart cuando esta campaña se termine. —Le dio una palmadita a Baekhyun en el hombro.
—Mi invitación —dijo Baekhyun.
Yeol se preguntó si alguna vez en su vida le habían dado una palmadita en el hombro.
—Envié un mensajero a mi hogar esta misma mañana para decirles que comiencen a preparar lanzas ligeras para los rebecos.
—¿Ahora cazas junto a Veretianos? —preguntó Dongwoo.
—Una copa de griva y duermes como si estuvieras muerto —dijo Jackson. Volvió a darle una palmadita en el hombro a Baekhyun. —¡Este de aquí bebió seis! ¿Puedes dudar de su fuerza de voluntad? ¿La firmeza de su brazo en la caza?
—No la griva de tu tío —dijo una voz horrorizada.
—Con dos de nosotros cabalgando no quedarán más rebecos en las montañas —Otra palmadita. — Ahora nos dirigiremos hacia Karthas para probar nuestra valía en batalla.
Aquello provocó una oleada de camaradería entre los soldados. Baekhyun típicamente no compartía esa camaradería y no sabía qué hacer.
Yeol se sintió reacio a dar un paso hacia el arenero.
—Jinyoung de Sicyon envió un heraldo para entablar una conversación con nosotros. Al mismo tiempo, lanzó ataques en nuestra aldea con la intención de sembrar la discordia e incapacitar a nuestro ejército —dijo Yeol, mientras trazaba una marca en la arena. —. Hemos enviado jinetes a Karthas para ofrecerle la opción de rendirse o de luchar.
ESTÁS LEYENDO
Kings Rising
FanfikceYeol ha regresado a Akielos. Su identidad ha sido revelada, Yeol debe enfrentarse a su amo Baekhyun como Chanyeol de Akielos, el hombre que Baekhyun ha jurado asesinar. Al borde de una batalla trascendental, el futuro de sus países está en juego. E...
