Arrepentimiento

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Millac llega al lugar y nota a algunas personas ocultas alrededor de la casa pero las ignora. Toca la puerta y al no haber respuesta, entra.

Observa que la mesa ha sido lanzada y está al revés. Además nota sangre aunque no es de Alice, busca rápidamente en el cuarto y no hay rastro de ninguna de las dos chicas.

Millac arde en furia, los iris de sus ojos se tornan rojo profundo y su cabello rojo comienza a elevarse un poco. Golpea con su mano hecha puño la pared y la despedaza. Un hombre se encuentra cerca, tratando de efectuar un hechizo con otras personas alrededor de la casa para atraparla. Millac lo mira directo a los ojos, y él siente el miedo recorrer todo su cuerpo, empieza a temblar y finalmente se desmaya. Otro sujeto toma su lugar y termina el sello, atrapándola finalmente. Ella toca el sello y lo percibe, sencillo de deshacer, para ella, claro está.

Millac respira profundo para contener su ira. Se dirige a la sala y se sienta; analizando qué sería lo mejor para traer a Alice a salvo. Regresa a su forma normal

Podría simplemente matarlos a todos y dejar a alguno vivo y con hipnosis que me dé la localización de Alice, pero, estas personas son muy débiles como para que conozcan realmente su paradero... —piensa.

Si yo fuera la encargada de esto. Utilizaría varias rutas y diferentes personas en cada una, dejando a las que confío, la última ruta que se dirige hacia mí. Y reforzaría el hechizo en cada ruta —analiza

El refuerzo del hechizo podría representar algún problema para mí, no me agrada la idea. Conozco muchas barreras y cómo deshacerlas, podría arriesgarme, además, no veo otra alternativa. Aunque... ¡Eso es! —finaliza su estrategia

[...]

Disminuyen el círculo mágico hasta donde se encuentra Millac

Pensé que sería más complicado atraparla —dice un joven

—Millac lo mira y sonríe levemente

Shh, cállate. Solo haz lo que nos ordenaron —dice otro

Agh, está bien, está bien... —dice

La llevan a un carruaje y la dejan dentro.

Así comienza el largo camino, como dedujo fueron varias rutas, con mejores hechiceros según avanzaban. Pasaron 5 días. Millac comenzaba a desesperarse. Por suerte puede pasar más tiempo sin comer que alguien promedio de su especie, esos centenarios de vida la habían cambiado.

Cuando concluyeron el hechizo, una joven le dice a Millac

¿No te has aburrido ahí encerrada? Ya casi llegamos a tu destino —dice en burla

¿Por qué no entras aquí y me quitas el aburrimiento? —dice Millac mirándola seductoramente

—El corazón de la chica da un revuelco —Mhm, ya quisieras —dice retirándose rápidamente

Es una lástima —expresa Millac relamiéndose los labios

Finalmente arriban en una gran instalación. Lo bueno del círculo en que se encontraba encerrada, era su transparencia. Le permitía ver todo aunque no el camino, ya que estaba encerrada en el carruaje. Poco después que salieron de este, una mujer les regañó y ordenó que taparan el círculo y eso hicieron.

Millac es dejada en un cuarto amplio con una gran ventana que le imposibilitaba ver el fondo, por algún tipo de hechizo pensaba ella. Le parecía extraño porque no detectaba magia en él. Había escuchado algo acerca de eso, sentía curiosidad de estudiarlo, pero no había visto nunca uno.

Millac, concéntrate —se enfoca.

¿Me dirán dónde demonios está Alice o tendré que averiguarlo por mi cuenta? —decía mirando directamente al vidrio

3 personas se encontraban del otro lado

Una de ellas se acerca al vidrio y lo toca —¿no es algo así como muy hermosa? —dice la pelirrosa

¿Podríamos enfocarnos en cómo haremos que coopere con nosotras? —dice la rubia quien todavía no la había visto

Elizabeth sama, la otra chica despertó pero no se encuentra muy bien —dice la pelirrosa

Sería problema si muriera. Debes encontrar qué es lo que desea. Que no sea huir, por supuesto —dice la rubia

Ese es el problema, necesita sangre y se rehúsa a beberla —explica

—Tea ve a un lado y se distrae en sus pensamientos, recordando

[...]

Al llegar a las instalaciones, se encontraba mejor. No había perdido tanta sangre y los efectos del veneno habían desaparecido gracias a Alice.

Ellas no tardaron en llegar ya que tomaron un camino directo y seguro.

Tea entra a la habitación donde se encontraba Alice. Tenía un hechizo que la ataba a la cama. Y por lo débil que se encontraba no podía deshacerlo, además, quien lo efectuó no fue nada más y nada menos que Elizabeth, la mejor hechicera de la organización

Tea ve que Alice llora por algo que está soñando, y su corazón se siente contrito

Por favor despierta ya. Yo sé que puedes —finaliza

Hora tras hora, Tea la cuida. Al tercer día, es informada que Alice ha despertado, y va a verla inmediatamente, detrás del vidrio, pues no se atreve a verla cara a cara, así que le pide a uno de sus asistentes que le lleve sangre. Pero Alice se rehúsa

Al cuarto día. Tea no podía soportar verla tan demacrada, así que entra a la habitación

¿Por qué no bebes nada? Si sigues así morirás en serio —dice Tea rápidamente

—Alice sonríe angelicalmente —Es bueno ver que te encuentras mejor

—Tea se siente mal, por el comentario de Alice

No me pueden tener aquí. Millac sama se enojará mucho —comenta Alice preocupada

No debes preocuparte por eso, la hemos capturado —dice

¿Ella se encuentra aquí? —pregunta

Aún no —responde

—Alice suspira —No quiero que te haga daño. Pero tenía razón cuando dijo que no confiara en ti —expresa con tristeza

Yo... —las palabras no le salen a Tea

Alice, debes beber sangre. Te has debilitado mucho por el hechizo que realizaste —dice preocupada

No tienes que mostrar falsa preocupación. No la necesito —expresa

—El corazón de Tea es estrujado por esas palabras, ¿pero cómo podía decirle que su preocupación era real, después de todo lo que le había dicho en su casa?

Hazlo por Millac. Ella no querría... —no termina de decir ya que es interrumpida por Alice

Por favor vete de aquí. No quiero verte —dice Alice, molesta

—Tea suspira y se retira. Arrastrando con ella tristeza y culpa

Continuará

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