Desconfianza

38 6 0
                                        

Mira quién apareció, ¿qué tal la comida? Podía sentir tus feromonas cuando viste a la chica —la molesta Millac

Y usted, ¿qué hace con esa noble? ¿No se satisfizo en ese lugar? —evade la pregunta, después le diría todo

Yo ya había comido y cuando regresé la vi esperando en la puerta, dijo que vino a visitarme, y yo como soy tan amable la dejé entrar —bromea

No puede comérsela, levantará sospechas —dice Alice

No te preocupes, solo jugaré no la mataré. —Millac se acerca al cuello de la noble y la muerde. —No dirás nada, ¿verdad? —le pregunta

No diré nada, los deseos de Millac son órdenes —dice obediente, gracias a la hipnosis que le aplicó desde que entró a su casa

Okay, pero después no diga que no le advertí. Mañana le hablaré de algo importante —dice seria

Millac lo nota, pero solo quería divertirse. ¿Quieres un poco de esto? Ya comiste pero tiene buena sangre

Declinaré su oferta, que se divierta —dice y se retira a su habitación

Como quieras —Millac y la noble se van a otra habitación

Al siguiente día, la noble se va a su hogar y Millac sigue durmiendo hasta el medio día. Tiende a dormir solo por recuerdos de su pasado, ya que la sangre era suficiente para mantenerla despierta y sana. Y, al menos en sueños podía ver a Eve, aunque se arriesgaba a tener pesadillas...

—Alice la despierta y le ofrece una copa de sangre

Ama Millac, acerca de lo que le comenté anoche...

Siéntate —dice indicándole, tocando la cama con su mano

Te escucho —dice después de que Alice se sienta a la par de ella

La srita. Tea nos invitó a almorzar con ella el próximo sábado —comenta nerviosa

Te estás encariñando con la comida —dice Millac con seriedad

A Alice le molesta el comentario —Ella no es sólo comida, es human...

¡Por eso! ¡Comida! ¡Esos son los humanos, nada más! —levanta la voz, molesta

—Respira profundo —Perdón. Deberías saber ya, qué tan traicioneros e hipócritas son los humanos —expresa con molestia

Haz lo que quieras, en ningún momento te pedí fidelidad ni que me siguieras, siempre has decidido por ti misma. Pero por favor, sé cuidadosa

—Se acerca, posa su barbilla en el hombro de Alice, y la abraza con aprecio —Te has convertido en alguien muy importante para mí y no quiero perderte pero respeto tu libertad

—Se separa. —No iré, pero deseo que esa humana no traicione tu confianza.

—Alice asiente triste y dubitativa, retirándose de la habitación

Pasaron las horas hasta que al fin decide ir donde acordaron con Tea.

—Llegó una hora después, no estaba segura si Tea aún estaría esperándola.

—Entra, buscándola sin esperanzas. Y la ve en la mesa del rincón, esperándola mientras lee un libro, que luego suelta, para posteriormente estirar sus brazos sobre la mesa y recostarse; mostrando evidente preocupación —Alice sonríe, Tea era un libro abierto

—Se acerca —B-buenas noches —dice nerviosa. —Disculpa la tardanza, tuve unos inconvenientes —dice apenada

Oh, no hay problema. A veces por mi trabajo, no soy la más puntual, así que comprendo. Aunque no te niego que estaba preocupada pensando si aparecerías o no —comenta

VampiresaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora