Quinta Essentia

31 2 3
                                        

Ocho años antes de encontrar la cueva que cambiaría el destino del gremio de vampiresas y vampiros, Millac estaba huyendo de unos cazarrecompensas, estos llevaban tiempo siguiendo el rastro de ambas pues eran buscadas vivas o muertas por la larga lista de asesinatos y falta de moral del par. Mientras, Eve robaba un mapa

—Agh, qué molestos estos tipos —Millac se aleja lo suficiente para que Eve pueda sin problemas obtener el mapa. —¡Fulgurare! —dice mientras le dispara un rayo a uno de sus contrincantes

—Quedan 2 —escucha un disparo con fuego, de Eve, indicando que ya tenía el mapa en posesión y Millac se detiene —¿Por qué no se rinden? Criaturas inferiores no nos atraparán —dice como que es la situación más lógica e innecesaria por parte de ellos por realizar. Le disparan a Millac con pólvora y ella simplemente esquiva con rapidez. Da un largo salto sobre ellos y en el aire los electrocuta desde la cabeza al resto del cuerpo, con su magia.

Millac se dirige al punto de encuentro acordado. Ve a Eve, ambas sonriendo de emoción se encaminan a su mansión a celebrar, felices por haber conseguido esa pieza sin mayor problema. Gracias a eso dieron con varias pistas que siguieron durante esos ocho años y finalmente descubren la localización de una cueva, después de varias explosiones durante meses se asombran de la profundidad de esta hasta dar con unas instalaciones que se notaba tenían siglos deshabitadas. El equipo de Eve y Millac siguió adentrándose. La lógica que pensaron para tal profundidad fue la magia y lo iban comprobando cuando presenciaban escritos en latín de papiros, por lo que databa de al menos 200 años de antigüedad. Fue evidente que era una zona de experimentos, por lo que Millac estaba particularmente interesada y familiarizada

Uno de sus pupilos habla con Eve

—Hay una roca impenetrable, debe verla Eve sama —expuso

—Hasta ahora —dijo Eve, convencida que de una u otra manera lograrían abrirla

Llegan a la gran roca y contiene escritos en latín. Eve la lee con fascinación. Es un rompecabezas complejo el cual Bartolomé y ella procederán a descifrar.

Dos noches antes a la partida después de semanas de arduo análisis, Eve se encontraba sola con Millac en la sala de una mansión a unas cuantas horas a caballo de la cueva

Eve veía sus escritos —Imagina que finalmente demos con las respuestas de la existencia de nuestra procedencia —dijo

—¡Amor sí! ¡Eso sería grandioso! —Millac se acerca por detrás para abrazarla. Le da un cariñoso beso en la mejilla

Eve se da la vuelta y le agarra delicadamente su rostro para besarle lentamente una mejilla, luego la otra, luego la punta de la nariz, y por último la boca. Millac sonríe muy feliz y corresponde el beso

—¡Y si le sumas a eso que yo estoy haciendo varios experimentos que demuestran que la magia con la ciencia se potencian! —replica con igual emoción, Millac

—Esa es una hipótesis interesante, si la llegas a demostrar será muy útil —comenta con impresión

—Hablando de combinaciones, mira —muestra el rompecabezas a Millac

—Descubrimos que se requieren 4 elementos tierra, agua, fuego, aire para empezar con la apertura pero, hoy descifré la última parte y habla de -quinta essentia. Traté de buscarla pero desconozco esa quinta esencia... Sólo son 4

Millac piensa —"Quinta essentia" ¿dónde he escuchado eso? —cerró sus ojos y comenzó a bajar libros en su mente, tratando de recordar. Varios segundos después abre los ojos rápidamente

—¡Eso es! ¡En la cueva donde me convertí había un libro que hablaba de eso! Era extraño porque era el único que estaba en una polvosa mesa debajo de un plato. Recuerdo que en un principio llamó mi atención pero en ese entonces no sabía francés pues la lengua había desaparecido... Tiempo después aprendí y pude terminarlo aunque lo tomé como algo sin fundamentos ya que en ese entonces desconocía la magia. Hablaba acerca de algo intangible pero existente, había instrucciones para la realización de esa esencia y ahora que lo pienso ¡es la base de la magia! Llevé a cabo el experimento y no resultó, ¡pero claro! ¡Yo no tenía magia en mí en ese entonces! —explica

VampiresaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora