Capitulo XIII : Adiós

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Llore todo el camino a casa aún cuando intenté contenerme y decirme a mi misma "ya basta, tan sólo es un chico", pero aunque sabía que era así me dolían más las circunstancias en las que todo estaba sucediendo.
A la mañana siguiente era la premiere en la ciudad . Iba a haber mucha prensa, y yo no quería ir. ¿Cómo iba a darle la cara a Asa? Me sentía basura.
Me prepare para ir pero no quería hacerlo. Durante la alfombra roja no hice el mínimo intento de hablarle, aunque eso no significaba que no quisiera hacerlo; él tampoco quería hablarme. Ni siquiera nos dirigimos la mirada. Pero él era bastante bueno fingiendo que no le importaba nada. Sonrisas y flashes de camaras. Cuando todo termino, era la fiesta del estreno, y todos parloteaban en el lobby del hotel en donde habían hecho la fiesta. Cuando vi que Asa se dirigía hacia un lugar más apartado de la fiesta fui detrás de el para intentar hablar.

─Necesito explicarte.- dije mientras intentaba retenerlo.
─No.- dijo intentando huir de mí. Podía oír la ira en su voz.
─Lo siento, no quería que te enteraras así, pero no sabía cómo...- dije casi rompiendo en lágrimas.
─Yo confié en ti.- se detuvo y volvió a verme.
─Entonces... ¿se acabó?- dije ya con lágrimas en los ojos.

El me miro, y entonces como una avalancha, me beso sorpresivamente tomando mi rostro entre sus manos con fuerza.
─Dime que sentiste algo.-dijo mientras me miraba sin soltar mi rostro y no podía creer lo que veía. Había lágrimas en sus ojos. Yo le devolví el beso aferrando mis brazos en su cuello.
─Yo jamás habría hecho eso...
─ ¿Entonces por qué lo hiciste?- dijo con dolor en su voz.- ¿Por qué, Liz?
─Yo no.... ¡él me ha besado! ¡Quería decirte! Pero tenía miedo.

─Lo lamento Liz, sabía que algo así pasaría.
─Sé que te debí de haber dicho... Asa se llevó la mano a la frente mientras sujetaba con fuerza los poco abundantes mechones que apenas se formaban en su frente.
─Tengo que dejarte ir, Liz. Lo lamento. Ya no puedo con esto. Y los dos sabemos que tu tampoco.
─Entonces yo tendré que hacer lo mismo contigo .-dije intentando no llorar.

Él se marchó y yo solamente me quede ahí, con la impresión fresca de sus labios sobre los míos. De lo que fue un beso de despedida.

Falling SlowlyHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora