Enfehmo

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La relación pareció volver a lo que era, algo así como el renacimiento; mucho mejor.

De la nada Manuel comenzó a visitar amenudo la casa del Edgar, con la simple intención de acompañarlo, cosa que siempre terminaba con un entra po.

Pero hoy era otro día, un día cualquiera, pero que en realidad no lo era para Edgar ni para Jaime.

El Yelo se había enfermado con vómito y fiebre, por eso que había faltado a clases.

Para Jaime era fome, porque no tenía con quién wear en clases, quien le explicara Álgebra (que para ser sinceros no entendía ni mierda. ¿Por qué, en primer lugar, eligió el electivo matemático?). ¡O con quién reírse a espaldas del profe de Química! ¿Cuánto le faltaba para jubilar a ese viejo? Le había hecho clases a su mamá también.

En conclusión, estaba solo sentao' en el último banco de la fila del lao' de la ventana. Para desaquitarse la agarró con sus compañeros (que no tenían culpa), abrió la ventana a su lado de par en par con el medio frío. Todos cagándose de frío (incluso él), pero ninguno lo demasiado valiente, o suicida como para pedirle al (pesao) Jaime que la cerrara.

Y para Edgar, había sido un mal día desde que en la mañana había recibido un mensaje de ("ehtoy enfehmo :c") Manuel.

Uff. En todo caso, su salud estaba sobre los caprichos egoístas que ahora lo estaban dominando.

(¿era necesario escribir imitando su voz congestionada?) [Sí.]

Jejej dknxkdnf

AcéptameHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora