Nunca pensé encontrar a una persona que sea igual de interesante que BeomGyu, con él simplemente puedo ser yo y él nunca me juzgaría.
En mis cortos 19 años de vida nunca había tenido ese sentimiento de querer dejar algo o que alguien nunca se separe de mí, excepto cuando falleció mi madre.
Ese día fue la primera vez que sentí envidia, la muerte se llevó a mi mamá y tenía envidia de que ella estuviera a su lado y no al mío.
BeomGyu y yo nos hemos hecho cercanos, siempre nos encontramos en el parque, con mi paga lo llevo a comer porque sé que él tiene hambre. Su risa en la noche es mi sonido de tranquilidad para poder dormir cuando llego a casa.
BeomGyu nunca habla sobre él y me da curiosidad, nunca me quiere decir dónde vive o quienes son sus familiares. Solo me responde con un "mi familia está lejos" cuando le pregunto ¿Debería conformarme con eso? Por ahora tal vez.
Ahora él tiene su cabeza en mi hombro, nos hemos muy cercanos que tenemos esa confianza. Incluso muchas veces él va a mi casa y dormimos juntos, aunque al día siguiente amanezco solo en la cama.
—Gyu ¿Tienes amigos?
—Tú eres mi amigo.
—Sí, pero más amigos aparte de mí.
—No... nunca tuve la oportunidad de poder tener más amigos, todos me veían mal cada vez que me intentaba acercar a ellos.
—Pero ahora me tienes a mí y yo seré tu mejor amigo.
—Lo sé, SooBin, lo sé —sonrió.
Y otra vez, esa linda sonrisa que últimamente me gusta ver. Cruzamos miradas y también sonrío, siento que BeomGyu es un chico especial, es el único con el que podría durar horas y horas hablando con él y nunca se aburriría y mutuamente.
—¿Te gustaría salir mañana?
—Siempre salimos SooBin.
—Sí, pero tal vez mañana sea diferente.
—¿Diferente en que sentido?
"Tal vez una cita..." pensé.
—No sé tal vez mañana pueda llover, quien sabe.
—Mm, no me gustan los días de lluvia.
—¿Por qué?
—No lo sé, solo no me gustan...
—Mm... entiendo —nos levantamos de la banca— ¿Entonces mañana a las 9:00 p.m?
—Mañana a las 9:00 p.m.
Ambos sonreímos y nos despedimos para tomar caminos separados.
Mañana a las 9:00 p.m. sería nuestra cita no cita.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Estuve esperando a BeomGyu por horas.
Él nunca llegó.
Me preocupe, lo hice, salí a buscarlo pero no había rastro de él ¿Dónde podía estar? ¿Quién fue la última persona en verlo? ¿Dónde estaba mi chico de pijama de oso?
Había comenzado a llover, tenía que encontrarlo para que no se moje. BeomGyu le tenía miedo a la lluvia.
Pase por todas las calles, revisaba todos los callejones que veía ¿Dónde estás BeomGyu?
Después de unas horas más de búsqueda pude diferenciar sus orejas en un parque muy lejos de donde vivíamos ¿Qué hacía ahí?
—BeomGyu.
Me acerqué a él y cuando estuve a su lado pude ver que estaba llorando, su pequeño cuerpo temblaba y su pijama estaba embarrado de lodo, paja y hojas secas.
Temí por él.
Él solo negó y con cuidado lo abracé, BeomGyu se dejó abrazar. Lo tomé en brazos y lo cargue hasta mi casa, mi papá no llegaba hoy así que no me preocupaba.
Ninguno dijo ninguna palabra, no quería preguntar para no incomodarlo. Cuando llegamos a mi casa él no quería tomarse una ducha, pero se podía enfermar.
Él no quería quitarse su pijama.
Quedamos en que él se metería a bañar y que me dejara la pijama afuera de la habitación, la lavaría y luego la plancharía para dejarla en la puerta nuevamente.
Cuando obtuve su pijama la metí en la lavadora en un lavado rápido, la planche y la dejé en la puerta de la habitación para que después la recogiera.
Baje a hacer un ramen para los dos, a BeomGyu le gusta el ramen con kimchi por lo que también hice un poco.
Escuche unos pasos y luego un pequeño murmuró de mi nombre, salí para indicarle que me espere en el sillón que por mientras mirará la película que había puesto.
Él hizo caso y cuando estuvo listo la comida me encargue de llevárselo y comenzar a comer los dos. BeomGyu comía sin poder cruzar miradas conmigo, era comprensible supongo.
Después de unos minutos el tiempo comenzó a volverse corto, el ambiente ya no era incómodo y ahora solo era nosotros dos abrazados viendo la película.
A BeomGyu le gustaba escuchar los latidos de mi corazón.
Se me hacía tierno, BeomGyu era tierno y tiny al mismo tiempo aunque él lo negaba, él siempre sería mi pequeño Osito tierno.
Esa noche ambos nos dormimos en el sillón, BeomGyu encima de mí abrazado a mi pecho. Le di un pequeño beso en su cabeza antes de descansar, últimamente me gustaba hacer eso.
"Tal vez últimamente me gustaba el chico de pijama de oso."