Xander
Horas atrás
Salgo con una sonrisa en mi rostro de la habitación de la bruja, me río cuando escucho su queja desde adentro.
—¡Maldito imbécil!—
Aún con la sonrisa en mi rostro, entro a mi habitación para prepararme para el día de hoy. Aunque venga a ver a mi padre, tengo un par de obligaciones aquí en Italia, principalmente; una de las sucursales de mi empresa, aunque Valentina la maneje en su parte, me gusta que todo marche bien.
Me doy una ducha rápidamente y me cambio rápidamente para atender mis asuntos lo más pronto posible. Así pasaré el día con mi padre.
Bajo al comedor veo que mi padre y Valentina, ya están desayunando mientras hablan entre ellos, le mirada fulminante de la bruja me hace sonreír.
—Buenos días, bruja—
—Púdrete, gusano— gruñe
Mi padre se ríe, negando.
—Es bueno estar en familia, ¿no?—
—Claro, papá— respondo— hasta que la bruja, me mate en medio de la noche—
—No me des ideas, Novikov— espeta— que estoy a nada de meterte una bala, en este instante—
Elisa, me deja un plato. Comenzamos a desayunar en un silencio cómodo, antes de que vea como la bruja se lleva la taza de café a sus labios, sonriendo mientras me mira fijamente.
—¿Qué?— arqueo una ceja
Se encoge en hombros, negando.
—Nada—
Entrecierro mis ojos en su dirección, entonces miro mi desayuno nuevamente la observo.
—No está envenenado, ¿o sí?— no responde— papá, la bruja me quiere asesinar—
Mi padre simplemente responde, sin dejar de leer el periódico local de Calabria.
—Hasta yo querría asesinarte, engendro— dice— pero no puedo, llevas mis genes y para mi desgracia eres mi hijo—
Valentina se carcajea ante la respuesta de mi padre, chocan los cinco mientras yo trato de estar ofendido.
—Una bala dolería menos, viejo— gruño
Mi ex esposa, levanta la mano con cierto entusiasmo.
—Me ofrezco como voluntaria, para metértela en el culo— mira a Dima— ¿Puedo hacerlo?—
—Ni lo sueñes, bruja— espeto.
—Buuu, aguafiestas—
—Yo tengo una pregunta—
Ambos nos giramos ante la voz de mi padre, quien cierra el periódico para a mirar a mi ex esposa.
—¿Qué te pasó en los nudillos, mocosa?—
Miro hacia las manos de la bruja, ante la observación. Mis cejas se arquean ligeramente al ver sus nudillos rojos y curados, de su mano izquierda, señal de que golpeó algo.
O alguien
Valentina, se encoge simplemente en hombros ante la mirada de mi padre.
—Trabajo sucio—
—Ajá— responde— ¿Qué trabajo sucio, mocosa? Te conozco, no te ensucias las manos, mucho menos los nudillos a menos que esa persona se los merezca—
—Nada relevante— alega con simpleza— en parte, necesitaba sacar la frustración de este último mes con algo—
—Valentina Marchetti—
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El amor del Zar
General FictionSecretos. Traiciones. Odio. Venganza. Poder. Una guerra. Rencores y viejos amores del pasado. Una Reina. Un Zar. Un Capo. Un error prematuro cambió la vida de todos. Ahora, es tiempo de tratar de remediarlo para conseguir el mismo objetivo. Dos mafi...
