Xander.
Observo con atención a las personas que se encuentran a mi alrededor mientras escucho como mi esposa da un par de indicaciones a los demás, no dejo de admirarla de arriba abajo. La forma en cómo ha tomado el control de todos nuestros negocios junto a los suyos en Italia, me enorgullece bastante de ella, porque me ha demostrado que en algún punto, puede vivir sin mí.
Podemos vivir sin el otro, más, no queremos hacerlo.
Salgo de mis pensamientos ante sus palabras.
—Necesitamos que esta guerra llegue a su fin, de una buena vez por todas— todos los que estamos reunidos, asentimos— es el momento de que recuperemos lo que nos pertenece, para vivir en paz y seguir formando un legado mucho más fuerte y poderoso para nuestros hijos—
—Armas, drogas, joyas, diamantes, sombras y sangre...— hablo con voz fuerte pero al mismo tiempo, frío— todos esos mundos nos pertenecen ahora, nadie puede intentar quitárnoslos, sin esperar una respuesta de nuestra parte—
—Debemos aprovechar que tenemos la ventaja de que los Greco, no saben que tanto Xander como Valentino, están vivos— nos señala— Darío, sospecha que nuestras muertes son fingidas. Ese hijo de puta ha demostrado que no debemos tratarlo como idiota todo el tiempo, tiene algo de inteligencia que debemos acabar de una buena vez por todas—
—A lo largo de este año, los Greco solamente se han reducido a cinco— habla Salvatore, escuchamos con atención— Darío, Carina, mi prima Celeste, Bruno y yo. El Capo di tutti capi, ya no tiene una descendencia masculina para que alguien ocupe su puesto, sabe que se le acaba el tiempo para procrear a un nuevo heredero y que sus probabilidades de que sea varón, son escasas—
—¿Celeste?— inquiero.
—La prima a la que Valentina, le mató el padre en venganza por la muerte de tu padre— responde Bruno— está resentida que ha aprendido a sobrevivir a cada una de las mierdas que le hemos hecho, era una perra desde que nació—
—Entiendo. Siete hijos ha tenido y solamente, ha habido un varón— respondo, asienten— bueno, comienzo a tener lástima de las pequeñas—
—Yo dejé de tenerla desde hace mucho tiempo— sisea mi esposa— afortunadamente, ya carezco de escrúpulos para tener empatía, por los niños de mis enemigos—
Sonrío con cierto orgullo hacia la mujer que se había convertido Valentina en casi todo mi año de ausencia, se notaba que mi esposa había madurado al igual que yo en varios aspectos de nuestras vidas personales para ser una buena figura para nuestros hijos, evitando cometer los mismos errores de hace ocho años.
—Entonces, ¿cuál es nuestro plan?—
—Dentro de un mes, se hará una reunión de conmemoración en Rusia para celebrar que la Bratva, sigue muerta— nos explica mi esposa, extendiendo un gran plano encima de la mesa. Un lugar que conozco muy bien— la reunión, se hará en el Palacio Peterhof. Mismo lugar donde fue nuestra boda—
—Dudo que Darío, tenga conocimiento que debajo del palacio existen rutas completas de túneles bajo tierra— agrega Bruno— nunca los ha visto necesario, menos si se trata de poseer cosas que no le interesan de los rusos—
—No lo sabe, por que antes de hacernos pasar por muertos. Hice nuevos planos del Palacio Peterhof, pero sin los túneles. Guardé los originales para nosotros mientras que los falsificados, se quedaron en el sistema. No tiene idea de que esos túneles, existen...—
—Y esos túneles, van a ser nuestra entrada— afirmo, Valentina asiente.
—¿En qué parte del palacio será la reunión?—
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El amor del Zar
Ficção GeralSecretos. Traiciones. Odio. Venganza. Poder. Una guerra. Rencores y viejos amores del pasado. Una Reina. Un Zar. Un Capo. Un error prematuro cambió la vida de todos. Ahora, es tiempo de tratar de remediarlo para conseguir el mismo objetivo. Dos mafi...
