El festival de verano por fin había llegado y como tal, Hinata y Takemichi se reunían para compartir juntos.
Hinata llevaba un lindo kimono rosa con flores púrpuras y su cabello recogido en un moño rosa, se veía hermosa y muy radiante esa noche. Las luces colgadas entre los puestos del festival, no hacían más que resaltar sus hermosos rasgos.
Takemichi iba casual, tan peinado como siempre.
A diferencia de los años anteriores, en esa oportunidad estarían acompañados por Draken y Emma.
Hinata y él, no hacían más que darle ánimos a Emma para con el sub comandante de la Tokyo Manji. El amor respiraba entre ellos, pero el más alto no parecía darse cuenta.
Mientras Hina hablaba con Emma, Takemichi miró a su alrededor, buscando algo o más bien a alguien.
— Mikey no está aquí.— Le dijo Draken.
El rubio se exaltó y negó rápidamente con sus manos.
— ¡No pregunte! — Takemichi respondió con evidente nerviosismo.
— No te hagas el idiota, se nota que lo estabas buscando.
— Bueno, tal vez me preocupa que sigan enojados.— Susurró, recordando los eventos de los últimos días. Takemichi no era tonto. Draken y Mikey a veces tenían sus malos ratos.
Y por más que decía que no se metería en esos asuntos, tenía un mal presentimiento ese día. Ese tres de agosto cargaba malas vibras.
— No, solo que Mikey tiene otros asuntos que atender. En todo caso, no deberías estar pensando en él, disfruta el tiempo con tu novia.
— ¡No estoy pensando en Mikey-kun! — Exclamó, haciendo un pequeño puchero.
— ¿De qué hablan ustedes dos? — Preguntó Emma, acercándose a ellos junto a Hinata.
— En nada, solo charlamos.— Respondió Draken, adelantándose con Emma.
Takemichi anduvo al lado de Hina, sonriendo más tranquilo. Dejaría sus preocupaciones de lado y como dijo Draken, disfrutar del festival.
En algún punto de la noche ambas parejas se separaron. Anduvieron entre los puestos coloridos y divertidos con los juegos exhibidos, llenándose de la emoción del momento.
Hinata le pidió ganar algo por ella y no pudo conseguir tirar nada, era un inútil con ese tipo de juegos. Se encogió de hombros y se disculpó, tomando la mano de la chica con suavidad.
Tuvieron que correr por la lluvia repentina, los árboles entre el festival eran un buen refugio. Entre la torpeza de ambos, Takemichi se tropezó y prácticamente cayó sobre Hinata.
El cuerpo de ambos estaba muy cerca, hasta sus respiraciones se mezclaban por el contacto.
Sabía que Hinata le estaba dando permiso para inclinarse y tomar el primer beso entre ambos, pero Takemichi no se sentía seguro de ello.
Retrocedió por instinto, pudiendo ver el rostro dolido de su novia, ¿Por qué no simplemente podía hacerla feliz esa noche?
— Hina-chan yo... — Antes de decir algo más, el móvil en su bolsillo vibró, obligándolo a sacarlo.
— Deberías responder.— Fue la única respuesta de la chica, sonriéndole apenas.
— Lo haré, espérame.— Presionó el botón de responder y la voz de Yamagishi al otro lado lo hizo rodar sus ojos.— ¿Qué pasa? Estaba en algo importante.
— Uh, no importa. Te tengo una información importante. Según rumores, Kiyomasa está buscando a Draken-kun para vengarse por dañar su negocio de las peleas callejeras.
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Almas gemelas.
RomansaCada persona al nacer lleva escrito en su brazo izquierdo el nombre de su alma gemela, su media naranja, su otra mitad. Hanagaki Takemichi no fue la excepción, solo que las cosas no salieron como esperaba. ¡Hola! Soy nueva escritora y las actualiz...
